CARACAS.— La fiscalía de Venezuela inició una investigación penal contra los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia por presunta «instigación a la insurrección». La investigación surge tras sus llamados a los militares para que se alineen «del lado del pueblo» en medio de acusaciones de fraude en las elecciones presidenciales.
El alto mando de la Fuerza Armada ha manifestado su «apoyo incondicional» y «lealtad absoluta» al presidente Nicolás Maduro, quien fue rápidamente proclamado para un tercer mandato de seis años.
En una carta abierta, Machado y González Urrutia pidieron a militares y policías que se pusieran del lado del pueblo y cesaran la «represión» de las protestas, denunciando una violación masiva de derechos humanos.
La fiscalía acusó a los opositores de «incitación abierta a la desobediencia de las leyes» y de otros delitos, incluyendo «usurpación de funciones» e «instigación a la insurrección». La oposición, que acusa al Consejo Nacional Electoral (CNE) de servir al chavismo, sostiene que las elecciones del 28 de julio fueron fraudulentas. Maduro fue proclamado presidente con el 52% de los votos frente al 43% de González Urrutia.
Tras el anuncio de los resultados, se desataron protestas reprimidas por las fuerzas del orden, con al menos 11 civiles muertos según organizaciones defensoras de derechos humanos.
Maduro reportó más de 2.000 detenidos y dos militares muertos, y acusó a las protestas de ser parte de un plan para derrocarlo. La oposición afirmó que no es enemiga de la Fuerza Armada y que Machado se encuentra en la clandestinidad por temor a su vida, aunque apareció en una manifestación en Caracas. Maduro ha solicitado cárcel para Machado y González, quien no ha sido visto en público desde el martes pasado.
El CNE aún no ha publicado detalles sobre los resultados de la elección, alegando problemas técnicos con su sistema. En respuesta, la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anunció una revisión del material electoral que podría durar hasta 15 días. El TSJ citó a González Urrutia y Maduro para responder sobre el proceso electoral.
En paralelo, seguidores de Maduro realizaron una marcha hacia el palacio presidencial, mientras el presidente venezolano criticó el uso de WhatsApp y otras redes sociales por promover «división» y «odio».
A nivel internacional, el presidente francés Emmanuel Macron y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva expresaron su apoyo a una elección transparente en Venezuela. Lula también llamó al diálogo entre gobierno y oposición. Estados Unidos, la Unión Europea y varios países latinoamericanos no reconocen los resultados de las elecciones y han solicitado una transición pacífica hacia normas democráticas. El canciller venezolano Yván Gil acusó a Washington de intentar un golpe de Estado.

