PEKÍN.— La última ronda de sanciones impuestas por la Unión Europea alcanzó a varias empresas y bancos en China, lo que provocó una protesta de Pekín y la promesa de una respuesta para proteger a sus firmas.
La Unión Europea sancionó el viernes a dos bancos chinos y cinco empresas con sede en China como parte de su más reciente paquete de medidas contra Rusia por la invasión a Ucrania.
En una respuesta emitida este lunes, el Ministerio de Comercio de China afirmó que las sanciones “dañan gravemente los lazos comerciales, económicos y financieros” y que tomará las medidas necesarias para “salvaguardar los derechos e intereses legítimos de las empresas e instituciones financieras chinas”.
Es la primera vez que bancos chinos son incluidos en la lista de sanciones europeas desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. Según un comunicado del Consejo de la UE, los bancos sancionados son Heihe Rural Commercial Bank Co. y Heilongjiang Suifenhe Rural Commercial Bank Co., acusados de ofrecer servicios con criptomonedas que socavan el propósito de las sanciones.
Ambos bancos no pudieron ser contactados de inmediato para hacer comentarios.
La UE había propuesto previamente incluirlos en una lista de instituciones financieras acusadas de ayudar presuntamente a Moscú “procesando transacciones o proporcionando financiamiento a exportaciones” que eluden las sanciones europeas, según informó Bloomberg el mes pasado.
China ya había protestado contra esa propuesta, y en junio el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, declaró que “los intercambios y la cooperación normales entre empresas chinas y rusas son coherentes con las reglas de la OMC y los principios del mercado. No apuntan contra terceros y no deben ser interrumpidos ni afectados”.
A comienzos de este mes, el canciller Wang Yi advirtió que habría represalias si los bancos eran incluidos en la lista, según el South China Morning Post, que también informó que el embajador chino ante la UE había hecho gestiones para evitar esa decisión.
Los estrechos vínculos entre China y Rusia ya habían llevado a que bancos chinos fueran objeto de sanciones similares por parte de Estados Unidos, lo que obligó a algunas entidades a revaluar relaciones comerciales y carteras de clientes. El año pasado, algunos bancos estatales endurecieron los controles sobre el financiamiento a clientes rusos tras la autorización de EE.UU. para imponer sanciones secundarias a entidades financieras extranjeras que colaboren con el esfuerzo bélico ruso en Ucrania.
En febrero de 2022, tanto Industrial & Commercial Bank of China Ltd. como Bank of China Ltd. restringieron el financiamiento para productos básicos rusos, según Bloomberg, a pesar de que en ese momento las sanciones occidentales no alcanzaban al sector energético. Los principales bancos estatales chinos ya tienen antecedentes de cumplir sanciones estadounidenses anteriores contra Irán y Corea del Norte para evitar perder el acceso al sistema de compensación en dólares.

