Recién salida de una contundente victoria electoral, la administración de Takaichi se prepara para impulsar la inversión mediante gasto público focalizado con el objetivo de sostener el consumo y revitalizar el crecimiento.
Tanto el Parlamento como la sede del Gobierno fueron objeto de los ataques. Algunos manifestantes lanzaron fuegos artificiales, mientras que la policía, que acudió en masa a la manifestación, utilizó cañones de agua para dispersar a la multitud.