NUEVA YORK.— Las grandes tecnológicas de Estados Unidos comenzaron a recuperar terreno en los mercados globales, impulsadas por la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente. Sin embargo, los analistas advierten que el repunte podría ser limitado y que los riesgos derivados de la disrupción de la inteligencia artificial continúan siendo un factor clave para el sector.
El conflicto con Irán cambió el guion que había dominado a los mercados en 2026. Tras varios meses en los que los inversores rotaron hacia acciones de valor y compañías de pequeña capitalización, la escalada geopolítica provocó un regreso hacia activos considerados más seguros dentro del universo tecnológico.
Con el precio del petróleo superando brevemente los u$s 100 por barril, los gigantes tecnológicos —incluidos algunos integrantes del grupo conocido como Magnificent Seven, como Microsoft— volvieron al centro de la escena. Esta vez, no tanto como líderes del crecimiento, sino como refugio en un contexto de alta volatilidad global.
Durante la última semana, las acciones de software y varias grandes tecnológicas registraron subas que ayudaron a compensar la debilidad en otros sectores del mercado. El iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) avanzó 7,9%, su mejor desempeño semanal desde abril de 2025.
El sector tecnológico del S&P 500 también logró superar al mercado en términos relativos, a pesar de registrar pérdidas moderadas, ubicándose como el segundo mejor desempeño dentro del índice de grandes empresas, según datos de FactSet. El único sector que lo superó fue el energético, beneficiado por el repunte del petróleo y el gas natural.
La tendencia se extendió al inicio de la semana. El lunes, el sector tecnológico lideró las subas dentro del S&P 500, con un avance del 1,8%, mientras que el índice general subió 0,8%. El Nasdaq Composite trepó 1,4%, y el Dow Jones avanzó 0,5%.
“Un aspecto del comportamiento del mercado la semana pasada que vale la pena seguir es la fortaleza relativa del sector tecnológico. Si se mantiene, podría ayudar a estabilizar al mercado en general”, señaló Chris Larkin, director gerente de trading e inversión en E*Trade de Morgan Stanley.
Señales técnicas y rebote de corto plazo
Algunos indicadores técnicos también sugieren que el sector de software podría continuar recuperándose en el corto plazo. El ETF IGV cerró el lunes en u$s 87,71, manteniendo un nivel de soporte de largo plazo que, según Jonathan Krinsky, estratega técnico jefe de BTIG, podría permitir un avance hacia la zona de u$s 95 a u$s 100.
Este posible rebote podría ayudar a amortiguar nuevas caídas en el mercado si la tensión geopolítica sigue afectando el apetito por riesgo.
No obstante, los analistas advierten que el repunte probablemente no sea suficiente para llevar a las acciones a nuevos máximos.
El riesgo de la disrupción por inteligencia artificial
Según Jay Woods, estratega jefe de mercado en Freedom Capital Markets, el principal desafío para el sector sigue siendo el impacto que la rápida evolución de la inteligencia artificial está generando sobre las empresas de software.
“Estas compañías de crecimiento ahora se están comportando más como acciones de valor. Vamos a ver una rotación hacia algunas de las grandes tecnológicas, pero no será un movimiento que lleve al mercado a nuevos máximos”, explicó Woods.
“El sector puede ayudar a estabilizar al mercado, pero la historia que sigue dominando es la disrupción provocada por la inteligencia artificial”, agregó.
Además, las valuaciones más bajas que registran algunas tecnológicas tras las caídas recientes podrían volverlas atractivas en un contexto de mercados volátiles.
Resultados corporativos en la mira
En los próximos días, los inversores también estarán atentos a los resultados de dos gigantes del software: Oracle, que publicará su balance el martes, y Adobe, que lo hará el jueves tras el cierre del mercado.
Ambas compañías han sido particularmente afectadas por los cambios que la inteligencia artificial está generando en la industria. En lo que va del año, las acciones de Oracle acumulan una caída de 22,2%, mientras que Adobe pierde 19,3%, según datos de FactSet.
Además de los resultados corporativos, el mercado seguirá de cerca las decisiones de la administración de Donald Trump y las discusiones del G7 sobre una posible liberación de reservas estratégicas de petróleo para estabilizar los precios de la energía.

