MADRID.— Dos personas dieron positivo por hantavirus tras ser evacuadas de un crucero de lujo afectado por un brote mortal del virus, informaron autoridades sanitarias, mientras España se preparaba este lunes para evacuar y repatriar a los últimos pasajeros que permanecen a bordo.
Una pasajera francesa evacuada del crucero MV Hondius dio positivo y su estado de salud se deteriora, según confirmó la ministra de Salud de Francia, Stephanie Rist.
En paralelo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos informó el domingo que uno de los 17 estadounidenses repatriados dio positivo leve para la cepa Andes del virus, mientras una segunda persona presentó síntomas moderados.
Los últimos 24 pasajeros que permanecían a bordo del MV Hondius serán evacuados este lunes por la tarde desde el barco, actualmente anclado cerca de Tenerife, en las Islas Canarias.
La operación pondrá fin a un complejo operativo sanitario y diplomático que ya permitió evacuar y repatriar a 94 personas hacia sus países de residencia, 41 días después de que el crucero zarpara desde el sur de Argentina y nueve días después del primer test positivo.
Hasta el momento murieron tres personas desde el inicio del brote: una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán.
La ministra de Salud española, Monica Garcia, informó que un avión partirá este lunes hacia Países Bajos con 18 pasajeros de países que no enviaron aeronaves propias para la repatriación.
Un segundo y último vuelo despegará hacia Australia con seis pasajeros, incluyendo uno de Nueva Zelanda y otros provenientes de países asiáticos.
Una vez finalizada la evacuación, el barco navegará hacia Países Bajos —su país de bandera— con unos 30 tripulantes todavía a bordo.
Cuando todos desembarquen, incluido el ciudadano alemán fallecido cuyo cuerpo permanece en la morgue del barco, el buque será sometido a un proceso completo de desinfección.
El MV Hondius transportaba 147 pasajeros y tripulantes de 23 países cuando se notificó a la Organización Mundial de la Salud un grupo de enfermedades respiratorias graves el pasado 3 de mayo.
Para ese momento, otras 34 personas ya habían abandonado el barco.
El crucero había partido desde Argentina en marzo, realizando escalas en la Antártida y otros destinos antes de dirigirse hacia aguas cercanas a Cabo Verde, frente a la costa occidental africana.
El brote fue detectado inicialmente por médicos en Johannesburgo el 2 de mayo, cuando atendieron a un pasajero británico que debió ser internado en terapia intensiva tras descender del barco.
Eso ocurrió aproximadamente tres semanas después de la muerte del primer pasajero afectado, un ciudadano neerlandés.
Tras conocerse el brote, el crucero fue autorizado a dirigirse hacia las Islas Canarias luego de que España aceptara coordinar la evacuación a pedido de la Organización Mundial de la Salud y de la Unión Europea.
La OMS recomendó una cuarentena de 42 días para todos los pasajeros desde el 10 de mayo, según explicó Maria Van Kerkhove, directora de gestión de epidemias y pandemias del organismo.
Las autoridades sanitarias buscaron transmitir calma para evitar comparaciones con la pandemia de COVID-19.
El hantavirus suele transmitirse a través de roedores silvestres, aunque en casos poco frecuentes también puede contagiarse entre personas mediante contacto estrecho.
El director interino de los CDC estadounidenses, Jay Bhattacharya, remarcó que el virus es mucho menos contagioso y representa bajo riesgo para la población general.
“Esto no es COVID y no queremos tratarlo como COVID”, afirmó en una entrevista con CNN.
Las autoridades españolas también minimizaron el riesgo sanitario general y señalaron que no se detectaron roedores a bordo del barco.

