EUROPA.— La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó que incluso las stablecoins denominadas en euros podrían generar riesgos para la estabilidad financiera y la transmisión de la política monetaria, poniendo en duda la conveniencia de impulsar este tipo de instrumentos en Europa.
Aunque reconoció que estas monedas digitales podrían reducir los costos de financiamiento en la eurozona y fortalecer el atractivo internacional del euro, Lagarde aseguró en un discurso este viernes que las contrapartidas son “significativas”.
“Superan las ganancias de corto plazo en condiciones de financiamiento y alcance internacional que podrían ofrecer las stablecoins denominadas en euros”, señaló. “Si queremos fortalecer el atractivo internacional del euro, las stablecoins no son una manera eficiente de hacerlo”.
Las stablecoins —que en su mayoría están vinculadas al dólar estadounidense— ganaron fuerte popularidad durante el último año como mecanismo para mover dinero entre países y evitar los sistemas tradicionales de pagos.
Su expansión abrió un debate sobre si Europa necesita desarrollar una versión propia de estos activos digitales.
En febrero, el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, había defendido públicamente la creación de stablecoins en euros. Sin embargo, un documento de trabajo publicado por el BCE en marzo —y citado por Lagarde— advirtió que una adopción masiva podría representar riesgos importantes para los bancos de la eurozona y para la soberanía monetaria del bloque, especialmente si estos instrumentos estuvieran ligados a monedas extranjeras como el dólar.
Mientras bancos y empresas de pagos en Europa aceleran proyectos vinculados a stablecoins, algunos reguladores y supervisores internacionales también comenzaron a advertir sobre posibles amenazas para la estabilidad financiera.
Lagarde, que impulsa además la aceleración del proyecto del euro digital, sostuvo que Europa no debería limitarse a “replicar instrumentos desarrollados en otros lugares”.
La funcionaria también destacó el trabajo del BCE en sistemas de liquidación mayorista y remarcó que la prioridad europea debería estar en profundizar la integración financiera del bloque.
“La mejor solución sigue siendo la misma”, concluyó. “Mercados de capitales más integrados a través de una unión de ahorro e inversión y, con el tiempo, una base de activos seguros que esté a la altura de nuestras ambiciones para el rol internacional del euro”.

