TEHERÁN.— La Guardia Revolucionaria de Irán dijo el martes que no permitirá que salga petróleo de Medio Oriente si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel, lo que llevó al presidente Donald Trump a advertir que Washington golpeará a Irán con mucha más fuerza si intenta bloquear las exportaciones.
La retórica no logró frenar la caída de los precios del crudo ni el repunte de las bolsas globales que siguió a las declaraciones de Trump, quien expresó confianza en un final rápido de las hostilidades, incluso después de que Irán desafió esa visión al nombrar a Mojtaba Khamenei como su nuevo líder supremo.
Trump afirmó el lunes que Estados Unidos ha infligido daños significativos al aparato militar iraní. También pronosticó que el conflicto terminará antes del plazo inicial de cuatro semanas que había planteado, aunque no definió qué consideraría una victoria.
Israel sostiene que su objetivo en la guerra es derrocar el sistema de gobierno clerical de Irán.
“Nuestra aspiración es que el pueblo iraní se libere del yugo de la tiranía”, afirmó el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en un comunicado difundido por su oficina el martes.
“Al final, eso depende de ellos. Pero no hay duda de que con las acciones tomadas hasta ahora estamos quebrándoles los huesos, y nuestra mano sigue extendida”, agregó. “Si lo logramos junto con el pueblo iraní, pondremos fin de manera permanente —si es que algo así existe en la vida de las naciones— a esta situación”.
Funcionarios estadounidenses han señalado en general que el objetivo de Washington es destruir las capacidades misilísticas y el programa nuclear de Irán, aunque Trump ha dicho que la guerra solo terminará con un gobierno iraní que coopere.
Al menos 1.332 civiles iraníes han muerto y miles han resultado heridos, según el embajador iraní ante la ONU, desde que Estados Unidos e Israel iniciaron ataques aéreos y con misiles contra el país a fines de febrero.
Trump afirmó que los ataques estadounidenses podrían intensificarse drásticamente si Irán intenta bloquear el tránsito de petroleros a través del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
“Los golpearemos tan fuerte que ni ellos ni nadie que los ayude podrán volver a recuperarse en esa parte del mundo”, dijo Trump en una conferencia de prensa el lunes.
Irán dice que decidirá el final de la guerra
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica aseguró que no permitirá que salga petróleo de la región si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel.
“Somos nosotros quienes determinaremos el final de la guerra”, dijo un portavoz, calificando las declaraciones de Trump como “tonterías”, según medios estatales.
Más tarde, en una publicación en Truth Social, Trump reiteró su advertencia.
“Si Irán hace cualquier cosa que detenga el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos veinte veces más fuerte de lo que ha sido golpeado hasta ahora”, escribió.
Saudi Aramco, el mayor exportador de petróleo del mundo, advirtió el martes sobre “consecuencias catastróficas” para los mercados energéticos globales si la guerra continúa interrumpiendo el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
Este paso es la ruta de exportación de petróleo más importante del mundo, ya que conecta a los principales productores del Golfo con el Golfo de Omán y el mar Arábigo.
La guerra ya ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, dejando a los petroleros sin poder navegar durante más de una semana y obligando a algunos productores a detener la extracción ante la saturación de las instalaciones de almacenamiento.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, dijo que Teherán probablemente no retomará las negociaciones con Estados Unidos, luego de que Washington hablara de avances tras tres rondas de conversaciones.
“Decidieron atacarnos. Así que no creo que volver a hablar con los estadounidenses esté en nuestra agenda”, afirmó en una entrevista con PBS.
El nombramiento el lunes de Mojtaba Khamenei como sucesor de su padre asesinado, el ayatolá Ali Khamenei, pareció disipar las esperanzas de un final rápido del conflicto, lo que impulsó el precio del petróleo y provocó fuertes caídas en las bolsas.
Los mercados luego se movieron en sentido contrario cuando Trump predijo un final rápido de la guerra y tras informes sobre una posible flexibilización de sanciones al sector energético ruso.
Tras hablar con el presidente ruso Vladimir Putin, Trump dijo que Estados Unidos levantará sanciones relacionadas con el petróleo para “algunos países” con el objetivo de aliviar la escasez de suministro.
Según varias fuentes, esto podría implicar un mayor relajamiento de las sanciones al petróleo ruso, lo que complicaría los esfuerzos por castigar a Moscú por su guerra en Ucrania. Otras opciones incluyen liberar crudo de las reservas estratégicas o restringir exportaciones estadounidenses.
Los futuros del Brent cayeron más de 10% el martes, después de haber subido hasta 29% el lunes, alcanzando su nivel más alto desde 2022. Las bolsas globales también rebotaron.
El precio de la gasolina tiene una fuerte carga política en Estados Unidos, donde los votantes señalan el aumento del costo de vida como una de sus principales preocupaciones antes de las elecciones legislativas de noviembre, en las que los republicanos de Trump intentarán mantener el control del Congreso.
Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada el lunes reveló que el 67% de los estadounidenses espera que los precios de la gasolina suban en los próximos meses, mientras que solo el 29% aprueba la guerra.

