WASHINGTON.— La SEC abrió un frente clave en la regulación de mercados al proponer que las empresas cotizadas en Estados Unidos dejen de estar obligadas a presentar resultados trimestrales y puedan optar por reportar solo dos veces al año. De aprobarse, sería uno de los cambios más relevantes en más de medio siglo de reglas de disclosure en Wall Street.
El eje de la iniciativa es simple pero disruptivo: pasar de un esquema rígido —cuatro reportes anuales obligatorios— a un modelo flexible en el que cada compañía defina la frecuencia de sus informes intermedios, con un piso semestral. En otras palabras, el trimestre dejaría de ser ley para convertirse en una opción.
Desde la SEC argumentan que el sistema actual limita la capacidad de empresas e inversores para decidir cómo y cuándo comunicar resultados. Su presidente, Paul Atkins, planteó que la norma vigente terminó imponiendo una frecuencia que no necesariamente responde a las necesidades reales del mercado.
Hoy, las compañías deben reportar dentro de los 45 días posteriores al cierre de cada trimestre. La reforma eliminaría esa obligación, aunque mantendría la posibilidad de seguir informando trimestralmente de forma voluntaria, un punto clave para evitar disrupciones bruscas en el flujo de información.
La propuesta también tiene respaldo político. El presidente Donald Trump ya había impulsado en el pasado la idea de reducir la presión del reporting trimestral, al considerar que incentiva una mirada de corto plazo en la gestión corporativa.
En ese marco, la reforma busca alinear regulación con una lógica más estratégica: menos foco en el trimestre, más espacio para decisiones de largo plazo.
La obligación de reportar resultados trimestrales lleva más de 55 años como uno de los pilares de la transparencia en el mercado estadounidense. Cambiarla implica reescribir una regla básica del juego financiero global.
El nuevo esquema planteado sería:
- Frecuencia: de obligatoria trimestral a flexible (mínimo semestral)
- Obligatoriedad: el trimestre pasa de mandato legal a opción
- Plazos: a redefinir bajo el nuevo esquema
No es un ajuste técnico: es un cambio estructural.
El mercado ya anticipa el eje del debate. Por un lado, las empresas ganarían margen operativo y podrían evitar la presión del “earnings every 90 days”. Por otro, algunos inversores advierten que menos reportes pueden traducirse en menor visibilidad y mayor incertidumbre.
En la práctica, muchos analistas esperan un escenario intermedio: grandes compañías manteniendo el esquema trimestral para no perder credibilidad, mientras que otras podrían migrar a reportes más espaciados.
El mensaje de fondo es claro: la SEC quiere modernizar el marco regulatorio. Pero en Wall Street, la transparencia no es negociable tan fácil. Y ese equilibrio —entre flexibilidad y visibilidad— es el que ahora entra en discusión.

