LA PAZ.— Bolivia está evaluando el interés de los inversores para su primera colocación de bonos en dólares en cuatro años, luego de que el nuevo gobierno, con un enfoque más promercado, evitara un default en los pagos de deuda externa en marzo.
El país sudamericano contrató a Deutsche Bank Securities y Santander para iniciar reuniones con inversores desde el lunes, con el objetivo de medir la demanda por un bono en dólares de tamaño benchmark, según una persona con conocimiento del tema que pidió no ser identificada.
La operación se da en un contexto en el que los spreads de los bonos emergentes se comprimieron hasta niveles cercanos a los más bajos desde 2013, incluso con el conflicto con Irán aún en curso y su impacto económico global. En el caso de Bolivia, el riesgo país cayó a 378 puntos básicos sobre los bonos del Tesoro de EE.UU., el nivel más bajo desde 2020, de acuerdo con datos de JPMorgan Chase & Co..
“Bolivia está avanzando en la implementación de reformas económicas constructivas y los spreads se han comprimido”, señaló Sebastian Vargas, estratega de Seaport. “Es positivo que el país construya un colchón de liquidez en dólares, muestre acceso al mercado y eventualmente recompre bonos de menor plazo”.
Los nuevos títulos tendrían vencimientos de entre siete y diez años, y los fondos se destinarían a impulsar la actividad económica, según fuentes cercanas al Ministerio de Economía. Las propuestas de los inversores ya comenzaron a llegar y el gobierno espera concretar la emisión entre esta semana y la próxima.
Desde que asumió en noviembre, la administración del presidente Rodrigo Paz redujo subsidios a los combustibles y cumplió con los pagos de deuda externa, lo que llevó a Moody’s Ratings a mejorar la calificación del país en un escalón y asignarle perspectiva positiva. Aun así, Bolivia enfrenta una posición de liquidez ajustada, con vencimientos por unos u$s 2.300 millones este año y una caída en los ingresos por gas natural. En paralelo, el gobierno solicitó al FMI financiamiento por hasta u$s 3.300 millones.
“Sin dudas es un momento oportuno para emitir eurobonos”, afirmó Jason Keene, estratega de Barclays. “Pero los inversores probablemente necesiten garantías de que las negociaciones con el FMI siguen encaminadas”.
En el mercado secundario, los bonos bolivianos con vencimiento en 2030 subieron 0,6 centavos el lunes hasta 97,6 por dólar, superando a la mayoría de sus pares soberanos, mientras que los títulos con vencimiento en 2028 avanzaron 0,3 centavos, según datos indicativos compilados por Bloomberg.

