WASHINGTON.— El presidente Donald Trump recibirá este jueves a su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en medio de tensiones por la guerra con Irán y su impacto en la economía global.
La visita de trabajo entre ambos líderes incluirá discusiones sobre temas económicos y de seguridad de interés compartido, según un funcionario de la Casa Blanca.
La relación entre ambos ha sido históricamente tensa, con choques en materia comercial, política exterior y por la situación del expresidente brasileño Jair Bolsonaro — aliado de Trump— quien fue condenado por planear un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 frente a Lula.
El año pasado, Trump impuso fuertes aranceles a Brasil, junto con sanciones a un juez de la Corte Suprema, en un intento fallido por frenar el juicio contra Bolsonaro, medidas que terminaron fortaleciendo la popularidad de Lula a nivel local.
Ambos líderes lograron distender la relación tras un encuentro informal en la Asamblea General de la ONU en septiembre. Luego volvieron a reunirse en Malasia, y Trump levantó posteriormente aranceles sobre varias exportaciones clave de Brasil.
Brasil fue uno de los mayores beneficiados cuando la Corte Suprema de Estados Unidos anuló en febrero el esquema global de aranceles país por país impulsado por Trump, lo que redujo de forma significativa la carga arancelaria promedio incluso tras la implementación de nuevos gravámenes.
La reunión se produce en un momento clave para Lula. El mandatario brasileño aparece empatado en las encuestas con el senador Flavio Bolsonaro, hijo mayor de Jair Bolsonaro, de cara a las elecciones de octubre en las que buscará la reelección. El impulso de popularidad que obtuvo tras el conflicto con Trump se diluyó en los últimos meses.
El comercio sigue siendo un punto de fricción, ya que se mantienen algunos aranceles sectoriales en Estados Unidos —como sobre el acero— mientras la administración Trump evalúa nuevas medidas para reforzar su política comercial. Brasil es uno de los principales proveedores de acero del mercado estadounidense.
Además, los intentos de Washington de avanzar en una alianza estratégica con Brasil en minerales críticos enfrentan obstáculos, en parte por las dificultades del gobierno de Lula para avanzar con un plan nacional minero. Brasil cuenta con las mayores reservas de tierras raras fuera de China y posee importantes depósitos de minerales clave para la tecnología.
Irán es otro foco de tensión entre ambos países. Lula ha criticado la guerra liderada por Estados Unidos e Israel, mientras que Brasil, como otras economías, enfrenta el impacto del conflicto en los precios de la energía, tras las disrupciones en el Estrecho de Ormuz.
En este contexto, Lula busca contener el aumento en los costos de los combustibles, que amenaza con presionar la inflación y generar malestar entre productores, consumidores y empresas en la antesala electoral.

