ENERGÍA.— Los precios del petróleo volvieron a subir el miércoles, mientras los mercados dudan de que el plan de la Agencia Internacional de Energía (AIE) para liberar una cantidad récord de reservas pueda compensar posibles shocks de oferta derivados del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El Brent subía 59 centavos, o 0,7%, hasta u$s 88,39 por barril a las 07:27 GMT. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos avanzaba 98 centavos, o 1,2%, hasta u$s 84,43 por barril.
La liberación de reservas que evalúa la AIE superaría los 182 millones de barriles que los países miembros pusieron en el mercado en dos tandas durante 2022, cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala de Ucrania, según informó el Wall Street Journal citando a funcionarios al tanto del plan.
En una nota a clientes, analistas de Goldman Sachs señalaron que una liberación de reservas de esa magnitud compensaría aproximadamente 12 días de interrupción de exportaciones del Golfo, estimadas por el banco en 15,4 millones de barriles diarios.
El martes, Estados Unidos e Israel lanzaron sobre Irán lo que el Pentágono y autoridades iraníes describieron como los ataques aéreos más intensos de la guerra hasta el momento.
Ese mismo día, el Comando Central de Estados Unidos informó que destruyó 16 embarcaciones iraníes dedicadas a colocar minas cerca del Estrecho de Ormuz, mientras el presidente Donald Trump advirtió que cualquier mina colocada por Irán en el estrecho debe ser retirada de inmediato.
Aun así, algunos analistas se muestran escépticos sobre el impacto que podría tener la liberación de reservas en el mercado.
“Medidas como liberar reservas estratégicas de la AIE no son la solución a la crisis. La evolución del precio del petróleo dependerá de cuánto dure la guerra con Irán”, afirmó Suvro Sarkar, jefe del equipo de energía de DBS.
Según el analista, los riesgos de suba en el corto plazo podrían moderarse mediante señales estratégicas periódicas como las vistas en los últimos días, destinadas a tranquilizar a los mercados.
Funcionarios del G7 también se reunieron de forma virtual para discutir una posible liberación de reservas de emergencia con el objetivo de amortiguar el impacto del conflicto en el mercado energético.
El presidente francés Emmanuel Macron convocará el miércoles a una videoconferencia con otros líderes del G7 para analizar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre el mercado energético y evaluar medidas para enfrentar la situación.
Trump ha reiterado que Estados Unidos está dispuesto a escoltar buques petroleros a través del Estrecho de Ormuz si fuera necesario. Sin embargo, fuentes indicaron a Reuters que la Marina estadounidense rechazó por ahora pedidos de la industria naviera para brindar escolta militar, debido al alto riesgo de ataques.
Persisten las preocupaciones por la oferta
La petrolera estatal de Abu Dhabi ADNOC cerró su refinería de Ruwais tras un incendio provocado por un ataque con drones en una instalación del complejo, según una fuente, en el último episodio de interrupción de infraestructura energética derivado de la guerra.
Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, está aumentando envíos a través del Mar Rojo, aunque los volúmenes siguen muy por debajo de los niveles necesarios para compensar la caída del flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz, según datos de transporte marítimo.
El reino está utilizando el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, para reforzar sus exportaciones y evitar recortes más profundos de producción, mientras sus vecinos Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos ya redujeron su bombeo.
La consultora energética Wood Mackenzie estimó que el conflicto está recortando actualmente el suministro de petróleo y derivados del Golfo en unos 15 millones de barriles diarios, un shock que podría impulsar el precio del crudo hasta u$s 150 por barril.
“Incluso una resolución rápida probablemente implique semanas de disrupciones para el mercado energético”, advirtió Morgan Stanley en un informe.
En paralelo, datos del American Petroleum Institute (API) citados por fuentes del mercado indican que los inventarios de crudo, gasolina y destilados en Estados Unidos cayeron la semana pasada, reflejando una mayor demanda.

