FINANZAS.— Las negociaciones sobre una legislación clave para el sector cripto volvieron a estancarse después de que los bancos dijeran que no podían respaldar un compromiso impulsado por la Casa Blanca. El desarrollo pone en duda si el proyecto podrá aprobarse este año y provocó críticas del presidente Donald Trump, quien acusó a las entidades financieras de intentar sabotearlo.
Trump —quien buscó apoyo financiero del sector cripto durante la campaña y cuya familia ha obtenido ganancias con su propio token— ha priorizado la reforma del sector durante su segundo mandato. El martes por la noche utilizó su red Truth Social para cuestionar al sistema bancario.
“No vamos a permitir que socaven nuestra poderosa agenda cripto”, escribió.
Las empresas del sector han operado durante años en una zona gris regulatoria, lo que, según los ejecutivos, ha frenado su desarrollo. El proyecto conocido como Clarity Act busca crear reglas claras que, según sus defensores, facilitarían la adopción de las criptomonedas.
El proyecto ya se había frenado en enero porque los bancos se oponen a una cláusula que permitiría a emisores de stablecoins y empresas cripto ofrecer productos con rendimientos y recompensas que podrían atraer depósitos fuera del sistema bancario, dificultando su capacidad de financiar préstamos.
Grandes compañías del sector como Coinbase sostienen que deben poder ofrecer recompensas para captar usuarios y que prohibirlo sería anticompetitivo. En paralelo, el banco Standard Chartered estimó que las stablecoins podrían retirar alrededor de u$s 500.000 millones en depósitos del sistema bancario estadounidense hacia 2028.
Intento de mediación de la Casa Blanca
La Casa Blanca intervino el mes pasado para intentar mediar un acuerdo. El compromiso propuesto permitiría recompensas vinculadas a stablecoins en ciertas circunstancias, como pagos entre pares, pero no sobre saldos ociosos, según cuatro personas familiarizadas con las conversaciones privadas.
Las empresas cripto aceptaron esa propuesta, pero los bancos dijeron que no pueden respaldarla, afirmaron dos de las fuentes. Las entidades financieras quieren limitar mucho más las actividades en las que se pueden ofrecer recompensas.
Desde la industria bancaria argumentan que incluso con el compromiso propuesto seguiría existiendo riesgo de fuga de depósitos.
Algunos senadores respaldan la posición de los bancos y el sector cree que, con ese apoyo, puede conseguir mejores condiciones.
La American Bankers Association señaló en un comunicado que las entidades han presentado ideas constructivas para avanzar con la legislación sin poner en riesgo los depósitos.
“Los riesgos para el crecimiento económico y la estabilidad financiera son reales si los responsables de las políticas no hacen esto correctamente”.
Dudas sobre su aprobación este año
El nuevo bloqueo alimenta dudas sobre si la ley podrá aprobarse en 2026, según analistas y fuentes cercanas a las negociaciones.
El proyecto también debe superar desacuerdos entre senadores sobre normas éticas y disposiciones contra el financiamiento ilícito. Además, el tiempo legislativo en el Senado es limitado antes de que los legisladores abandonen Washington en verano para iniciar la campaña de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Las probabilidades de aprobar una ley cripto se reducirían aún más si los demócratas ganan más escaños en el Congreso, ya que dentro de ese partido hay divisiones sobre modificar las normas federales para acomodar las criptomonedas.
“Si esto no se aprueba y llega al escritorio del presidente para julio, la mayoría cree que esa ventana se habrá cerrado por las elecciones de mitad de mandato”, dijo Adrian Wall, director gerente de Digital Sovereignty Alliance, organización que promueve políticas favorables al sector cripto.
“Sería un revés enorme y muy difícil de revertir”.
El debate de fondo
Durante años, las empresas cripto han impulsado una ley que establezca cuándo un token debe considerarse legalmente un valor, una mercancía u otro tipo de activo.
La industria gastó más de u$s 119 millones apoyando candidatos favorables a las criptomonedas en las elecciones de 2024, con el objetivo de impulsar el Clarity Act y otra ley destinada a facilitar una adopción más amplia de las stablecoins, que finalmente fue aprobada el año pasado.
Esa legislación prohibió que los emisores de stablecoins paguen intereses, pero los bancos sostienen que dejó una laguna legal que permite a exchanges y otros intermediarios ofrecer recompensas, algo que quieren eliminar mediante el Clarity Act.
En las negociaciones participan ejecutivos de Coinbase y Ripple, además de asociaciones del sector como Blockchain Association.
Su CEO, Summer Mersinger, afirmó que “el camino hacia un acuerdo viable es hoy más claro que hace un mes”.
Obstáculos adicionales
Para aprobarse, el proyecto necesita el apoyo de al menos siete senadores demócratas.
Algunos legisladores quieren incluir una cláusula que prohíba a funcionarios electos beneficiarse de proyectos cripto. Esa disposición apunta al emprendimiento World Liberty Financial, vinculado a la familia Trump, por lo que analistas creen que el presidente difícilmente firmaría una ley con esa restricción.
Otros legisladores exigen normas más estrictas contra el lavado de dinero.
Incluso si esas diferencias se resuelven, el texto del Comité Bancario del Senado deberá reconciliarse con otro borrador del Comité de Agricultura, y luego competir por tiempo de debate con otras iniciativas legislativas, entre ellas la reforma de la política de vivienda, otra prioridad de Trump.
Además, el conflicto en Irán complica aún más la posibilidad de aprobar la ley este año, señaló Brian Gardner, estratega jefe en Washington de Stifel.
“El calendario se está convirtiendo en el enemigo de este proyecto de ley”, concluyó.

