BOGOTÁ— El Gobierno de Colombia anunció este viernes la aplicación de nuevos aranceles a Ecuador y la presentación de una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones (CAN), tras la negativa de Quito a retirar el gravamen del 30% impuesto a los productos colombianos. La decisión marca una nueva escalada comercial y diplomática entre ambos países.
La Cancillería colombiana confirmó que el Ejecutivo expedirá un decreto con aranceles de respuesta por razones de seguridad nacional, cuya firma había sido postergada a la espera de un acuerdo bilateral inmediato. En paralelo, Bogotá activará la vía jurídica regional por el presunto incumplimiento del Acuerdo de Cartagena, firmado en 1969, que rige la integración andina.
El Gobierno colombiano sostiene que la medida ecuatoriana vulnera los compromisos asumidos en el marco de la CAN y presentará la demanda de forma inmediata ante su Secretaría General. Ya el 28 de enero, Bogotá había advertido que evaluaba ampliar el listado de productos ecuatorianos alcanzados por aranceles del 30%.
La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Morales, señaló que el Ejecutivo trabaja en un nuevo decreto para gravar más importaciones procedentes de Ecuador, con el objetivo de restablecer el equilibrio comercial. Además, el Ministerio coordina con Bancoldex el diseño de una línea de crédito específica para exportadores colombianos afectados por las restricciones en el mercado ecuatoriano.
Las tensiones se intensificaron tras una reunión bilateral celebrada en Quito, donde cancilleres, ministros y viceministros de ambos países intentaron reactivar una agenda de alto nivel. Colombia solicitó formalmente la retirada de los aranceles, pedido que fue rechazado por el Ejecutivo ecuatoriano.
El Gobierno del presidente Daniel Noboa argumentó que la revisión de los gravámenes se abordará en una etapa posterior, condicionada a avances en materia de seguridad fronteriza, uno de los principales focos de fricción bilateral.
La delegación colombiana incluyó, además de la canciller, al ministro de Defensa, viceministros de Exteriores, Comercio y Justicia, y altos funcionarios del Ministerio de Minas y Energía y de Ecopetrol, lo que refleja el alcance del conflicto más allá del comercio.
La actual escalada comenzó el 21 de enero, cuando Ecuador impuso un arancel del 30% a productos colombianos, alegando una supuesta falta de cooperación de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad transnacional.
Como respuesta, Colombia adoptó medidas recíprocas, incluida la suspensión de ventas de electricidad a Ecuador.
El pulso comercial y diplomático sigue abierto y se traslada ahora al ámbito regional, con la Comunidad Andina como próximo escenario clave para definir si el conflicto deriva en sanciones o fuerza una negociación entre las partes.

