PUERTO PRÍNCIPE.— La capital haitiana estuvo durante la gran parte de este miércoles totalmente paralizada y fue escenario de multitudinarias manifestaciones, actos de vandalismo y saqueos, horas después de que se informara de cuánto subirán los precios de los carburantes en el país.
El ministro de Asuntos Sociales y Trabajo de Haití, Odney Pierre Ricot, informó este miércoles sobre el incremento en el precio de combustibles, específicamente en la gasolina, el diésel y el queroseno, en medio de las protestas que se han realizado contra el alto costo de la vida, lo cual caldeó los ánimos.
El funcionario declaró en un medio local que «el galón de gasolina ahora está fijado en 570 gourdes (4,90 dólares), el de diésel en 670 gourdes (unos 5,80 dólares) y el precio del queroseno en 665 gourdes (5,76 dólares aproximadamente)«.
Casi de inmediato las carreteras fueron bloqueadas con barricadas y Puerto Príncipe vivió una nueva jornada de paralización de todas las actividades, tanto de instituciones públicas como de empresas privadas.
Haití en crisis infinita, la decisión del gobierno haitiano de aumentar los costos del combustible se suma a la ira actual por la violencia de las pandillas y la inflación galopante! pic.twitter.com/d4b7DDvSZu
— Gustavo GaitánThorne (@gusgaitan) September 15, 2022
Miles de personas se manifestaron por las calles de la capital para exigir que el Gobierno revierta su decisión de aumentar el precio de los combustibles. En menos de un año, el Gobierno del primer ministro, Ariel Henry, aumentó dos veces el precio de los combustibles en los surtidores, lo que ha encarecido aún más el coste de la vida en un país sumido en una crisis sociopolítica y económica sin precedentes y una violencia extrema.
En al menos los últimos tres meses la población sufre una importante escasez de combustibles, algo que, según los manifestantes, provocan las mismas autoridades cuando quieren aumentar el precio de los combustibles.
Las manifestaciones se replicaron en otras localidades como Cayes, Petit-Goave y Jérémie, en las que se vivió una jornada de tensión y de paralización total de las actividades.
En Petit-Goave, a pocos kilómetros al sur de Puerto Príncipe, se produjeron actos de vandalismo contra sedes de empresas, entre ellas la Banque Nationale de Crédit, Electricité d’Haiti y Sogebank, y se quemaron documentos en el Tribunal de Paz.

