SAN JOSÉ.– Laura Fernández será la próxima presidenta de Costa Rica y avanzará con la agenda populista impulsada por el actual mandatario, Rodrigo Chaves, que incluye reformas constitucionales y la eventual suspensión de libertades civiles para enfrentar el aumento de la violencia vinculada al narcotráfico.
Fernández, de 39 años, desarrolló su carrera como asesora política y funcionaria en el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica, donde Chaves la designó ministra en 2022. Luego se desempeñó como jefa de gabinete y lanzó su propia candidatura con el respaldo del oficialismo.
La diputada Pilar Cisneros, líder de la bancada gubernamental y figura clave en el ascenso de Chaves, afirmó que un reducido grupo cercano al presidente, incluido el propio mandatario, eligió a Fernández como sucesora. “Pocas personas conocen el Estado como ella; sabe dónde están los nudos”, señaló.
Nacida en Esparza, provincia de Puntarenas, y criada en San José, Fernández es conocida por su estilo oratorio teatral y su presencia en actos de campaña. Está casada, tiene una hija pequeña y profesa un catolicismo conservador con fuerte énfasis en la familia, lo que le permitió captar apoyo de sectores evangélicos en expansión.
Durante la campaña expresó admiración por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y anticipó que podría decretar estados de emergencia en zonas con altos índices de criminalidad, con restricciones a las libertades civiles. También prometió completar la construcción de una cárcel de máxima seguridad inspirada en la megacárcel CECOT salvadoreña.
Bukele felicitó a Fernández tras su victoria y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo que Washington espera trabajar estrechamente con su futura administración.
Sus rivales la acusaron de carecer de autonomía y de ser una “marioneta” de Chaves. En su primera conferencia de prensa tras el triunfo, Fernández afirmó que las puertas de su próximo gabinete estarán “abiertas de par en par” para el actual presidente.
“Ella gobernará, será la presidenta, pero sería un error no mostrar que cuenta con el respaldo de Rodrigo Chaves. Es leal a nuestro proyecto político”, sostuvo Cisneros.
Tras declarar su victoria, Fernández prometió “un cambio profundo e irreversible” y afirmó que Costa Rica ingresa en una nueva etapa política. “La segunda república es cosa del pasado. Nos toca construir la tercera república”, dijo.
Fernández será la segunda mujer en ocupar la presidencia del país, después de Laura Chinchilla (2010-2014). Chinchilla se ha convertido en una de las críticas más duras del actual gobierno y calificó a Fernández como “ruda y populista” y “una mala copia del presidente”.

