WELLINGTON.- Decenas de ballenas que habían sido salvadas por equipos de rescate, quedaron varadas por segunda vez cerca de Farewell Spit, el arenal más largo del mundo, situado al noreste de la Isla Sur de Nueva Zelanda, informaron fuentes oficiales este martes.
De los 40 ejemplares de ballenas piloto llevadas a mar abierto por los equipos de rescate, al menos 28 volvieron a quedar varadas y siguen con vida, mientras que se desconoce qué pasó con el resto, según una publicación del Ministerio de Conservación del país oceánico.
Desde el inicio de la jornada, los equipos de expertos en medicina de animales marinos y voluntarios buscan reagrupar a las ballenas para librarlas en conjunto en el mar.
Las autoridades informaron la víspera que nueve ballenas de un grupo de 49 habían muerto en el primer varamiento. Un fenómeno similar ocurrió a finales de noviembre del año pasado.
En 2017 unas 700 ballenas, de las que murieron 250, se quedaron varadas en Farawell Spit, un arenal de unos 34 kilómetros de largo en la zona de Golden Bay.
El mayor varamiento de cetáceos ocurrió en 1918 en las Islas Chatham, a unos 800 kilómetros de la costa sureste de Nueva Zelanda, cuando unas mil ballenas piloto se quedaron varadas en ese lugar.
Los científicos no se han podido explicar por qué las ballenas se desvían de sus rutas y se quedan varadas en aguas poco profundas, aunque existe la posibilidad de que se extravíen por la atracción de ruido o guiadas por un cabeza de grupo desorientado.