NUEVA YORK.— El demócrata Zohran Mamdani se convirtió el jueves en alcalde de la ciudad de Nueva York y prometió, durante una ceremonia pública de juramentación en las escalinatas del Ayuntamiento, implementar una ambiciosa agenda destinada a hacer que la ciudad más grande del país sea más accesible para los trabajadores.
Mamdani, miembro del ala socialista democrática de su partido, fue elegido en noviembre pasado en una victoria destacada que podría influir en las elecciones legislativas de este año, que determinarán el control del Congreso de Estados Unidos. Algunos demócratas han adoptado su estilo, mientras que los republicanos lo presentan como una amenaza en el escenario político nacional.
El político de 34 años hizo campaña fuertemente sobre el costo de vida y fue duramente crítico del presidente republicano Donald Trump, cuya aprobación ha caído en el último año en medio de preocupaciones económicas.
Muchos de los 8 millones de residentes de Nueva York —algunos con esperanza, otros con inquietud— esperan que sea una figura política disruptiva. En su discurso tras la ceremonia pública, Mamdani reiteró sus promesas clave de campaña: guarderías universales, alquileres accesibles y transporte en autobús gratuito.
“Responderemos ante todos los neoyorquinos, no ante ningún multimillonario u oligarca que crea que puede comprar nuestra democracia”, dijo. “Fui elegido como socialista democrático y gobernaré como socialista democrático”.
El programa de su investidura incluyó discursos del senador estadounidense Bernie Sanders y la representante Alexandria Ocasio-Cortez, ambos socialistas democráticos y referentes del ala liberal del Partido Demócrata.
Sanders, a quien Mamdani considera su inspiración, defendió su agenda.
“Garantizar que la gente pueda vivir en viviendas asequibles no es radical”, dijo. “Es lo correcto y decente”.
La multitud de varios miles de personas estalló en aplausos cuando Sanders pidió que los millonarios y multimillonarios de Estados Unidos paguen más impuestos, iniciando un canto de “tax the rich” (“que paguen los ricos”).
Incluso con temperaturas bajo cero, la ciudad instaló una zona de visualización sobre Broadway para permitir que miles más siguieran la transmisión en vivo de la ceremonia, que incluyó presentaciones musicales.
Mae Hardman-Hill, de 27 años, voluntaria de la campaña de Mamdani, dijo que siente que su impulso político sigue creciendo.
“Soy neoyorquina de nacimiento. He visto cómo la ciudad se vuelve menos y menos accesible, menos habitable”, afirmó. “Estoy realmente emocionada de que la gente común vuelva a recuperar algo de poder”.
Antes del acto público, Mamdani juró en privado como alcalde en los primeros minutos del Año Nuevo en la histórica estación de subte City Hall, clausurada hace décadas y accesible solo en contadas visitas guiadas.
En reflejo de su fe musulmana, utilizó el Corán, el libro sagrado del islam, para su juramento, algo inédito para un alcalde de Nueva York.
Horas después de que asumiera el cargo, el principal grupo republicano encargado de ganar escaños en la Cámara de Representantes intentó presentarlo como un “socialista radical”.
“Cada vez que Mamdani habla o firma algo, marca los fracasos del Partido Demócrata sobre cada legislador que enfrentará a los votantes en 2026”, dijo el vocero Mike Marinella, anticipando el rol que probablemente tendrá Mamdani en la campaña nacional.
Mamdani, exlegislador estatal, prometió congelar los alquileres, ofrecer autobuses y guarderías gratuitas y enfocó su campaña en la accesibilidad económica, una estrategia que algunos consideran un camino para el Partido Demócrata a nivel nacional antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Dean Fuleihan, futuro vicealcalde, dijo al Financial Times que Mamdani avanzará con planes para aumentar los impuestos a los millonarios para financiar sus promesas y equilibrar el presupuesto de la ciudad. Agregó que no espera que los ricos se vayan de la ciudad por posibles subas de impuestos.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha dicho que se opone a aumentar el impuesto a los ingresos personales, pero está considerando subir los impuestos corporativos para cubrir un posible déficit ante recortes federales.
En uno de sus primeros giros, Mamdani anunció el miércoles que ya no buscará poner fin al control del alcalde sobre el sistema de escuelas públicas, el más grande del país, y nombró al veterano educador Kamar Samuels como canciller.
Mamdani inspiró una participación récord de más de 2 millones de votantes y obtuvo el 50% de los votos en noviembre, casi 10 puntos por encima de Andrew Cuomo, que se postuló como independiente, y muy por delante del republicano Curtis Sliwa.
Nacido en Uganda, Mamdani ha sido un duro crítico de Trump en temas como inmigración y dijo que sus diferencias con el presidente son numerosas, incluso después de una cordial reunión en la Casa Blanca.
Mamdani recaudó 2,6 millones de dólares para la transición y celebraciones, provenientes de casi 30.000 donantes, más que cualquier otro alcalde en lo que va del siglo, tanto en monto total como en donaciones individuales, según datos oficiales de campaña.
Como alcalde, se mudará de su departamento de un dormitorio en Astoria —protegido por el programa de estabilización de alquileres— a Gracie Mansion, la residencia oficial en el exclusivo Upper East Side de Manhattan.
Banqueros y otros actores financieros habían expresado preocupación sobre Mamdani, pero desde su elección muchos han comenzado a explorar cómo trabajar con él.

