WASHINGTON.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le dijo el lunes al presidente Volodímir Zelenski que Washington ayudaría a garantizar la seguridad de Ucrania en cualquier acuerdo para poner fin a la guerra de Rusia, aunque el alcance de esa asistencia no quedó inmediatamente claro.
Trump hizo la promesa durante una cumbre extraordinaria en la Casa Blanca, donde recibió a Zelenskiy y a un grupo de aliados europeos tras su reunión del viernes en Alaska con el presidente ruso, Vladímir Putin.
“En lo que respecta a la seguridad, va a haber mucha ayuda”, dijo Trump a los periodistas, y agregó que los países europeos también participarían. “Ellos son la primera línea de defensa porque están allí, pero nosotros los vamos a ayudar”.
Zelenski celebró la promesa como “un paso importante hacia adelante”, y aseguró que las garantías se “formalizarán en papel en un plazo de entre una semana y diez días”, además de señalar que Ucrania ofreció gastar alrededor de 90.000 millones de dólares en armas estadounidenses.
El tono del lunes fue mucho más cálido que en la desastrosa reunión de febrero en el Despacho Oval, cuando Trump y el vicepresidente JD Vance criticaron públicamente al líder ucraniano.
Sin embargo, un acuerdo de paz aún parecía lejano. Poco antes de iniciar las conversaciones, el Ministerio de Exteriores ruso descartó el despliegue de tropas de países de la OTAN para respaldar un acuerdo, complicando la oferta de Trump.
Tanto Trump como Zelenski expresaron su esperanza de que el encuentro del lunes eventualmente conduzca a un diálogo tripartito con Putin, cuyas fuerzas siguen avanzando lentamente en el este de Ucrania.
En un mensaje en redes sociales el lunes por la noche, Trump aseguró que había llamado al líder ruso y comenzado a organizar una reunión entre Putin y Zelenski, que sería seguida por una cumbre trilateral entre los tres presidentes. Según una fuente de la delegación europea, Trump transmitió a los líderes del continente que la secuencia fue sugerida por Putin.
Aunque el Kremlin no ha anunciado públicamente su acuerdo, un alto funcionario del gobierno estadounidense dijo que la reunión entre Putin y Zelenski podría celebrarse en Hungría. Según el canciller alemana Friedrich Merz, ambos mandatarios se encontrarán en un plazo de dos semanas.
El último diálogo directo entre Rusia y Ucrania se llevó a cabo en Turquía en junio. Entonces, Putin rechazó la invitación pública de Zelenskiy para un encuentro cara a cara y envió en su lugar a una delegación de bajo nivel. El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov declaró en un audio difundido en Telegram el lunes que Trump y Putin discutieron “la posibilidad de elevar el nivel de los representantes de las partes ucraniana y rusa… que participen en las mencionadas negociaciones directas”.
Mientras tanto, los líderes europeos —que viajaron a Washington para respaldar a Zelenskiy— instaron a Trump a exigir que Putin acepte un alto el fuego en la guerra de tres años y medio antes de avanzar en las conversaciones. Trump había apoyado esa propuesta en el pasado, pero cambió de postura tras su encuentro con Putin el viernes, adoptando la posición de Moscú de que cualquier acuerdo de paz debe ser integral.
Trump dijo a los periodistas en el Despacho Oval que le gustaba la idea de un alto el fuego, pero que ambas partes podían trabajar en un acuerdo de paz mientras continuaran los combates. “Desearía que pudieran parar, me gustaría que paren”, afirmó. “Pero estratégicamente eso podría ser una desventaja para un lado o para el otro”.
Merz y el presidente francés Emmanuel Macron respaldaron el alto el fuego como condición previa a cualquier negociación directa con Rusia. Macron añadió que, eventualmente, los líderes europeos deberán participar en las conversaciones de paz.
“Cuando hablamos de garantías de seguridad, hablamos de la seguridad de todo el continente europeo”, le dijo a Trump.
Trump y Zelenski mantuvieron un encuentro privado antes de sumarse a los líderes de Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, Finlandia, la Unión Europea y la OTAN en más de dos horas de conversaciones multilaterales.
Zelenski logró navegar la reunión del lunes con más éxito que su encuentro de febrero en la Oficina Oval, que terminó abruptamente cuando Trump y Vance lo reprendieron públicamente por no mostrarse lo suficientemente agradecido. En sus declaraciones iniciales del lunes, Zelenski reiteró su gratitud al menos en ocho ocasiones.
Esta vez, además, tuvo refuerzos. Los líderes europeos viajaron a Washington para demostrar solidaridad con Kiev y exigir garantías de seguridad sólidas para el país en cualquier acuerdo posterior a la guerra.
Trump recibió a Zelenski con cordialidad a su llegada a la Casa Blanca, elogiando su traje negro —una diferencia con su vestimenta militar habitual, que según informes de prensa había molestado a Trump en febrero—.
Cuando un periodista le preguntó a Trump cuál era su mensaje para el pueblo ucraniano, respondió: “Los queremos”. Zelenski le agradeció, y Trump le puso una mano en la espalda en un gesto de afecto antes de que ambos ingresaran juntos al Despacho Oval.

