SAINT PAUL.— Un hombre de Minnesota dijo a Reuters que sintió miedo, vergüenza y desesperación luego de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) irrumpieran en su casa con armas desenfundadas, lo esposaran y lo arrastraran a la nieve vistiendo solo shorts y Crocs.
ChongLy Thao, de 56 años, ciudadano estadounidense naturalizado que se hace llamar Scott, afirmó que fue devuelto a su hogar más tarde el domingo sin explicaciones ni disculpas.
“Estaba rezando. Decía: Dios, por favor, ayúdame, no hice nada malo. ¿Por qué me hacen esto? Sin ropa”, relató Thao a Reuters desde su casa el lunes, mientras vecinos reparaban la puerta forzada.
Imágenes del episodio, que muestran a Thao casi desnudo y cubierto con una manta, se viralizaron en redes sociales y reavivaron críticas sobre presuntos excesos de las fuerzas federales en el marco del endurecimiento migratorio del presidente Donald Trump, que desplegó unos 3.000 agentes en el área de Minneapolis.
En un comunicado, la familia calificó el operativo como “innecesario, degradante y profundamente traumático”. La temperatura máxima del domingo en Saint Paul fue de 14°F (−10°C).
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que los agentes investigaban a dos delincuentes sexuales condenados vinculados a la dirección y que un ciudadano estadounidense que residía allí se negó a ser identificado mediante huellas o reconocimiento facial, por lo que fue detenido.
“Coincidía con la descripción de los objetivos”, dijo la vocera Tricia McLaughlin, y agregó que es “protocolo estándar” retener a todos los ocupantes por razones de seguridad.
El DHS difundió afiches de búsqueda de dos hombres aún prófugos, descritos como “extranjeros ilegales criminales” de Laos con órdenes de deportación. Uno de ellos había vivido previamente en la casa, según familiares.
El viernes, una jueza federal de Minnesota dictó una medida cautelar que bloquea algunas tácticas agresivas de la administración Trump por considerar que podrían disuadir la protesta protegida constitucionalmente, incluyendo el uso de armas, gas pimienta y detenciones intimidatorias. El gobierno apeló la decisión.
Thao contó que llegó a EE.UU. desde Laos en 1974 y obtuvo la ciudadanía en 1991. Durante el operativo temió ser deportado a un país donde no tiene familiares. Dijo que estaba cantando karaoke cuando oyó el estruendo en la puerta, se ocultó con su familia en un dormitorio y fue hallado allí. Aseguró que intentó buscar su identificación mientras era escoltado fuera de la casa.
Según su relato, los agentes le negaron ponerse más ropa. Usó una manta de su nieto de cuatro años para cubrirse. Tras tomarle huellas y una foto en el vehículo, fue devuelto a su casa.
“Vinimos por un propósito: tener un futuro mejor, un lugar seguro para vivir”, dijo. “Si esto es lo que va a ser Estados Unidos, ¿qué hacemos acá?”.

