WASHINGTON.— En medio de las dudas sobre el futuro de la independencia de la Reserva Federal, su presidente, Jerome Powell, asistirá a una audiencia clave centrada en el futuro de otra integrante del organismo que quedó en la mira de la administración Trump.
La Corte Suprema de Estados Unidos escuchará este miércoles los alegatos orales sobre el caso de la gobernadora de la Fed Lisa Cook, a quien el presidente Donald Trump intentó despedir en agosto. El intento de destitución —tras acusaciones del gobierno de presunto fraude hipotecario— fue bloqueado por una orden del 1 de octubre de la Corte Suprema, que le permitió permanecer en el directorio hasta que se celebren los alegatos.
La presencia de Powell es leída como una señal de respaldo desde la conducción del banco central, en un contexto en el que él mismo también fue objeto de presiones por parte de la administración.
Antecedentes (octubre de 2025): la Corte Suprema permitió que Lisa Cook continuara en la Fed de manera provisoria. La cuestión pendiente es qué ocurrirá a continuación mientras Trump busca removerla.
A comienzos de este mes, Powell afirmó que existe una investigación penal en su contra. En un video, sostuvo que “la amenaza de cargos criminales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije las tasas de interés según su mejor evaluación de lo que sirve al interés público, en lugar de seguir las preferencias del presidente”.
Trump se ha quejado en reiteradas ocasiones de que las tasas están demasiado altas. Sin embargo, los miembros con derecho a voto en la Fed advirtieron que un recorte excesivo podría reavivar la inflación, que aún se mantiene por encima del objetivo del 2%.
El mandato de Powell vence en mayo. Se espera que Trump anuncie pronto a su sucesor y, según los mercados de predicción, Kevin Warsh aparece como el principal candidato.
Tal como señaló SCOTUSblog, analistas que siguen las decisiones del máximo tribunal sostienen que la Corte ha mostrado una inclinación a preservar la independencia de la Reserva Federal.

