FINANZAS.— El inversor canadiense Kevin O’Leary, conocido como «Mr. Wonderful» por el programa Shark Tank, aseguró que el próximo gran ganador del mercado cripto no será necesariamente Bitcoin, sino la blockchain que logre convertirse en el estándar para las grandes empresas.
O’Leary sostuvo que los fondos soberanos ya hicieron su apuesta: Bitcoin y Ethereum concentran el 97,2% de la capitalización del mercado, mientras que la mayoría de los demás tokens perdió entre 80% y 90% de su valor y difícilmente recupere protagonismo.
La próxima oportunidad en cripto
Según el empresario, el verdadero potencial está en la adopción corporativa de la tecnología blockchain.
«Cada vez que hablo con empresas del S&P 500 les pregunto si planean utilizar blockchain para inventarios, logística o gestión de contratos. Todas responden que sí, pero todavía no decidieron cuál utilizar», explicó.
Para O’Leary, el punto de inflexión llegará cuando una misma blockchain consiga clientes en los 11 sectores del S&P 500.
«Cuando eso ocurra, habrá que comprar ese token. Será un mercado donde el ganador se llevará casi todo», afirmó.
Stablecoins para reemplazar al sistema financiero tradicional
El inversor también reveló que trasladó prácticamente toda la liquidez de sus compañías a stablecoins.
A su juicio, las transferencias internacionales tradicionales son demasiado lentas y costosas.
Como ejemplo, explicó que una transferencia bancaria de u$s 2 millones para una operación inmobiliaria puede tardar varios días, mientras que una stablecoin permite validar primero un envío de prueba y completar la operación en pocos minutos.
«Las stablecoins ya cumplen con los requisitos regulatorios. Nuestras reservas de caja hoy están prácticamente todas en stablecoins», señaló.
La apuesta por la inteligencia artificial
Aunque reconoce el potencial de la IA, O’Leary evita invertir directamente en desarrolladores de modelos como ChatGPT o Claude.
Su estrategia apunta a la infraestructura.
«La demanda de centros de datos es insaciable», afirmó.
Según explicó, Estados Unidos necesita cerca de 45 gigavatios adicionales de capacidad para IA y apenas tiene una fracción en construcción. Cada gigavatio requiere inversiones cercanas a u$s 15.000 millones.
Por eso invierte en terrenos y generación eléctrica.
«Prefiero vender picos y palas antes que apostar por qué software va a ganar.»
Las tres preguntas que definen una inversión
Después de miles de presentaciones en Shark Tank, O’Leary dice que hoy evalúa cualquier emprendimiento con solo tres preguntas:
- ¿Utiliza redes sociales para captar clientes?
- ¿Conoce su costo de adquisición de clientes (CAC)?
- ¿Qué herramientas de inteligencia artificial usa para reducir costos?
«Si el emprendedor no sabe responder esas preguntas, no invierto. Sus competidores lo van a destruir.»
Para el empresario, métricas como el CAC (Customer Acquisition Cost) y el ROAS (retorno sobre el gasto publicitario) son determinantes para cualquier negocio.
La lección que aprendió de Steve Jobs
O’Leary recordó que una de las enseñanzas más importantes que recibió de Steve Jobs fue enfocarse únicamente en tres objetivos por día.
«Solo hay que resolver tres cosas cada jornada. Todo lo demás es ruido», afirmó.
Su cartera de inversiones
Actualmente mantiene una cartera compuesta por:
- 60% en acciones
- 20% en renta fija
- 20% en activos alternativos
Dentro de estos últimos destacó los relojes de lujo, especialmente F.P. Journe, y las tarjetas deportivas coleccionables, que —según dijo— han generado algunos de los mejores rendimientos de su portafolio.
Qué haría si empezara hoy con u$s 10.000
Consultado sobre cómo invertiría si tuviera 25 años y apenas u$s 10.000, O’Leary respondió que no compraría acciones ni criptomonedas.
Su estrategia sería ofrecer servicios de creación de contenido y manejo de redes sociales utilizando herramientas de inteligencia artificial, cobrando un porcentaje del ahorro que genere a las empresas en sus costos de adquisición de clientes.
«Hay personas que pasaron de ganar u$s 50.000 al año a más de u$s 600.000 simplemente por posicionarse del lado correcto de la inteligencia artificial», concluyó.

