TOKIO.— La inflación en Japón se muestra sorprendentemente fuerte, lo que aumenta la probabilidad de que el Banco de Japón (BOJ) suba su tasa de interés antes de fin de año, según uno de los principales especialistas en precios del país.
“Está por encima de lo que esperaba y es muy fuerte este año”, afirmó Tsutomu Watanabe, profesor emérito de economía de la Universidad de Tokio, en una entrevista el viernes. “No hay dudas de que el BOJ revisará al alza su previsión para este año fiscal” en su informe trimestral que se publicará a fin de mes.
Las declaraciones de Watanabe podrían reforzar las expectativas del mercado de otra suba de tasas en 2024. Los últimos datos oficiales mostraron que el costo de vida se aceleró nuevamente en mayo, alcanzando un nuevo máximo en dos años. Sin embargo, el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, ha dejado claro que quiere esperar a ver los efectos económicos de los aranceles estadounidenses antes de modificar la política monetaria.
“Una suba podría ocurrir a fin de este año o a comienzos del próximo”, sostuvo Watanabe. “La inflación en Japón probablemente esté entrando en una zona de peligro para el banco central”, dijo, al advertir que las empresas continúan trasladando sus costos a los consumidores.
Actualmente, Japón registra el mayor aumento en el costo de vida entre los países del G7, con un avance del 3,7% en mayo en su principal indicador de precios. Ueda ha defendido su enfoque gradual al argumentar que la tendencia subyacente de la inflación sigue apenas por debajo del 2%, una visión que Watanabe no comparte.
Aun así, el economista respaldó la postura del BOJ de analizar cuidadosamente los datos antes de actuar. En particular, el precio del arroz —alimento básico en Japón— ha sido un factor clave, y no está claro cuánto podrá bajar pese a las medidas impulsadas por el primer ministro Shigeru Ishiba. El precio del arroz prácticamente se duplicó en lo que va del año, generando fuerte malestar público.
Según Watanabe, los efectos del nuevo acuerdo comercial podrían verse reflejados en los datos hacia el otoño, lo que permitiría al BOJ evaluar si una suba de tasas está justificada hacia fin de año.
Watanabe, exfuncionario del Banco de Japón, fue incluso considerado como candidato para el cargo de gobernador en 2023, según algunos reportes. Reconoció que el fuerte avance actual de los precios lo tomó por sorpresa, luego de haber criticado las subas de tasas previas de Ueda por considerar que la inflación no era lo suficientemente sólida.
El BOJ dará a conocer su próxima decisión de política monetaria el 31 de julio, y según una encuesta de Bloomberg realizada el mes pasado, más del 90% de los analistas espera que la tasa se mantenga en 0,5%.
Ante la baja probabilidad de cambios inmediatos, la atención del mercado estará puesta en la actualización del informe de proyecciones trimestrales. Actualmente, el BOJ estima que la inflación subyacente subirá 2,2% en el año fiscal que termina en marzo, y 1,7% en el siguiente.
“Seguramente habrá una leve revisión al alza para este año”, señaló Watanabe. “Pero probablemente el BOJ mantendrá su proyección por debajo del 2% para el próximo año, con el fin de justificar un enfoque cauteloso”.

