MADRID.- Josep Borrel, alto representante de Política Exterior de la Unión Europea, afirmó que las cuestiones relacionadas al respeto de los derechos humanos, en referencia a las problemáticas surgidas en Xinjiang o Hong Kong, no son simplemente un asunto interno de China.
“Es claro que cuando tratas con este tipo de cosas, entras en asuntos domésticos. Pero los derechos humanos no son un asunto doméstico, son un asunto universal”, señaló el funcionario europeo en una rueda de prensa en Madrid, donde se encuentra con motivos de decimocuarta reunión de Ministros de Exteriores del Encuentro Asia-Europa.
Borrel pronunció estas palabras tras ser cuestionado sobre el desarrollo de la reunión que mantuvo el 15 de diciembre con el ministro de Asuntos Exteriores de China, Wang Yi, al que se le trasladó las preocupaciones de Europa sobre el respeto a los Derechos Humanos en el gigante asiático.
El alto representante europeo dijo tener una “excelente relación” con el canciller chino y dijo ser consciente de que, cuando se plantean este tipo de cuestiones “hay que hacerlo con respeto total a los países sobre los que estamos hablando”.
Sin embargo, insistió en que la Unión Europea “seguirá expresando su gran preocupación por los derechos humanos en todo el mundo”, lo que implica que también lo hará “de forma específica” cuando lo considere necesario respecto a China.
En concreto, las preocupaciones de Europa pasan por Hong Kong, donde una oleada de protestas suceden desde julio y por las revelaciones del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés), sobre que el Gobierno chino mantiene en la provincia de Xinjiang los llamados “centros de internamiento” donde aplica “una campaña de reeducación a la minoría musulmana uigur”.
El estudio denuncia torturas, castigos y abusos sexuales en los centros en cuestión, y además detalla prácticas de vigilancia y recolección de los datos personales, empleadas por las autoridades para identificar y detener a los posibles “candidatos” a ingresar a esos campos.
El Ministerio de Exteriores de China declaró que esta información no corresponde a la realidad, y que los países del mundo deben respetar su lucha contra el terrorismo islamista.

