WALL STREET.— Los últimos resultados de Nvidia dejaron munición tanto para los alcistas como para los bajistas, y las acciones se encaminaban a una baja.
Los optimistas destacaron que Nvidia volvió a mostrar cifras enormes y proyectó una aceleración del crecimiento secuencial para el trimestre en curso. La proyección de ingresos superó el consenso de FactSet, aunque no con la holgura de trimestres anteriores, y no incluyó posibles ventas del chip H20 a China. Dicho de otra forma, existe margen de mejora sobre la previsión de US$ 54.000 millones en ingresos una vez que Nvidia reciba autorización para retomar operaciones en esa región.
Los escépticos, en cambio, se enfocaron en la caída de los ingresos por cómputo en centros de datos en términos secuenciales en el último trimestre. Si bien la facturación total del negocio de data centers quedó apenas por debajo del consenso de FactSet, el “beat” en los ingresos generales de Nvidia fue impulsado sobre todo por el segmento de videojuegos, mucho más pequeño. Los bajistas también observaron que la guía de la empresa no alcanzó el “whisper number” que rondaba los US$ 55.000 millones.
Los analistas mostraron opiniones divididas sobre la demanda: algunos vieron señales claras de fortaleza, mientras que otros alertaron sobre un posible freno en el gasto de capital de los hyperscalers si los retornos financieros de la IA no se materializan más ampliamente.
Los analistas de Jefferies celebraron las señales de una demanda “sólida como una roca”, destacando que los productos de la compañía están “agotados en todos los frentes”. Además, el despliegue de la arquitectura Blackwell Ultra parece disipar los temores sobre presiones en la cadena de suministro.
Un dato curioso sobre el apetito por los productos de Nvidia: el equipo de Jefferies señaló que “un cliente no restringido incluso compró H20s”. El hecho de que Nvidia logre vender chips antiguos con limitaciones de rendimiento diseñadas para cumplir con las restricciones de ventas a China —en este caso a un cliente fuera de ese mercado— muestra la amplitud del apetito global por hardware de cómputo.
El analista de TD Cowen, Joshua Buchalter, reconoció que el informe resultó “poco impresionante” para Wall Street, pero aclaró que eso es solo en comparación con los “estándares excepcionales recientes” que los inversores esperan de la compañía.
Aunque el mercado parecía anticipar una guía de ingresos para el trimestre de octubre cercana a los US$ 55.000 millones, Buchalter no está convencido de que esa expectativa se basara en modelos precisos, sino en el antecedente de que Nvidia suele superar las proyecciones en unos US$ 2.000 millones. Finalmente, la compañía proyectó US$ 54.000 millones (sin contar las posibles ventas de H20), frente al consenso de US$ 53.500 millones.

