Caracas / Oslo — La líder opositora venezolana y reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, afirmó que está “lista para asumir el gobierno” y que la presión internacional, incluida la intervención militar de Estados Unidos en el Caribe, podría ser “la única manera” de poner fin al régimen de Nicolás Maduro.
La distinción otorgada desde Oslo llega en un momento de máxima tensión entre Washington y Caracas. En las últimas semanas, la administración Trump lanzó ataques contra pequeñas embarcaciones frente a las costas venezolanas bajo el argumento de combatir el narcotráfico, y el presidente advirtió que “la tierra será lo próximo”. En paralelo, el Pentágono incrementó su presencia militar en el Caribe y la CIA recibió autorización para operar dentro del país sudamericano.
Machado, quien se encuentra en la clandestinidad desde hace más de 15 meses tras ser acusada de terrorismo, habló desde un lugar no revelado en Venezuela. Recordó que su movimiento opositor habría ganado las elecciones presidenciales del año pasado, según un conteo paralelo considerado creíble por observadores, aunque el Consejo Nacional Electoral proclamó la victoria de Maduro.
“La represión que siguió fue la peor en la historia del país. Miles de personas fueron detenidas, torturadas o desaparecidas”, denunció. “Yo misma tuve que esconderme, sabiendo que, si me encontraban, probablemente me harían desaparecer”.
Consultada sobre si el Nobel le brinda mayor protección, aseguró que el premio “incrementa el costo político de la represión”. “Durante años, el régimen sintió que podía desaparecer, torturar o matar sin consecuencias. Ese tiempo se acabó”, sostuvo.
Machado también calificó de “absurda” la reciente medida del gobierno de despojarla de su ciudadanía. “Es una muestra de desesperación y debilidad. Solo deja más en evidencia ante el mundo que esto es un conflicto urgente que debe resolverse”, afirmó.
En cuanto a los ataques estadounidenses contra embarcaciones venezolanas, la dirigente dijo que “esto se trata de salvar vidas”. A su juicio, el país se ha convertido en “un refugio para redes criminales internacionales, desde carteles de droga hasta grupos armados y organizaciones terroristas como Hezbolá y Hamás”.
“Maduro fue advertido. Estas muertes son su responsabilidad. Él comenzó esta guerra”, señaló, aunque aclaró que no busca un conflicto armado. “Queremos una transición pacífica y ordenada, pero la escalada actual es la única forma de que Maduro entienda que debe irse”.
La activista subrayó que los venezolanos “agotaron todas las vías institucionales” durante más de tres décadas de elecciones manipuladas y represión. “Ganamos una elección, y nos la robaron. Hemos marchado, protestado y resistido. Ya no hay más caminos dentro del sistema”, concluyó Machado, convencida de que la presión internacional puede precipitar un cambio político en Venezuela.

