MADRID.- Los grandes incendios forestales que afectan a España y Francia muestran una evolución más favorable tras varios días de avance, aunque las autoridades advirtieron que el riesgo sigue siendo elevado ante la llegada de una nueva ola de calor prevista para esta semana.
Durante la noche no se registraron avances significativos en los principales focos activos. En Francia, el incendio de la región de Gironda, que durante el fin de semana amenazó a la ciudad de Burdeos, permanecía estabilizado, mientras que en España las autoridades no reportaron nuevos brotes de importancia en los incendios al sur y al oeste de Madrid.
La ministra para la Transición Ecológica de España, Sara Aagesen, afirmó que la situación evolucionó de manera positiva en las últimas horas, aunque advirtió que el escenario continúa siendo «muy complejo».
España y Francia concentran algunos de los incendios más importantes de la actual temporada europea de fuegos forestales, que comenzó antes de lo habitual y se intensificó tras sucesivas olas de calor que secaron la vegetación y facilitaron la propagación de las llamas.
Según los científicos, el cambio climático está aumentando la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo en Europa, el continente que más rápidamente se calienta. Además, el desarrollo del fenómeno de El Niño podría agravar las condiciones durante el resto del verano boreal.
En España, los incendios en la región de Madrid ya arrasaron unas 77.000 hectáreas. El foco ubicado en la provincia de Ávila concentra alrededor de 50.000 hectáreas quemadas y se convirtió en el mayor incendio registrado en la historia del país, de acuerdo con el Gobierno español.
Más de 60.000 personas fueron evacuadas de sus hogares en los últimos días, mientras que otras 30.000 recibieron la orden de permanecer confinadas para facilitar las tareas de bomberos y equipos de emergencia.
Otro incendio de gran magnitud continúa activo a unos 50 kilómetros al norte de la ciudad de Valencia.
En Francia, más de 200.000 personas fueron evacuadas en la región de Gironda debido al avance de incendios de comportamiento errático que afectaron amplias zonas cercanas a Burdeos.
Aunque el perímetro del fuego permanecía estable este lunes, representantes de los bomberos franceses advirtieron que la situación sigue siendo frágil y puede deteriorarse rápidamente si empeoran las condiciones meteorológicas.
Los pronósticos anticipan una cuarta ola de calor para esta semana, lo que mantendrá elevado el riesgo de nuevos incendios en ambos países.
Las temperaturas podrían alcanzar los 40°C en el centro y sur de España durante el martes, mientras que en el suroeste de Francia se esperan máximas cercanas a los 37°C el miércoles. Las autoridades españolas ya emitieron alertas de nivel ámbar por calor extremo en varias regiones del país.

