MUNDO.— Los precios del petróleo retrocedieron levemente este lunes, tras haberse disparado un 7% el viernes, ya que los nuevos ataques militares entre Israel e Irán durante el fin de semana no impactaron la producción ni las exportaciones de crudo.
A las 10:55 GMT, los futuros del Brent bajaban 84 centavos, o un 1,13%, hasta los u$s73,39 por barril, mientras que los futuros del WTI estadounidense caían 91 centavos, o un 1,25%, hasta los u$s72,07. Ambos referenciales habían subido más de 4 dólares por barril durante la sesión asiática antes de perder impulso. El viernes cerraron con alzas del 7%, tras llegar a trepar más de un 13% en medio de una sesión marcada por la volatilidad, alcanzando máximos desde enero.
«Todo depende de cómo escale el conflicto en torno al flujo energético», explicó Harry Tchilinguirian, jefe del área de research del grupo Onyx Capital. “Hasta ahora, la capacidad de producción y exportación no ha sido afectada y no se ha visto ningún intento por parte de Irán de obstaculizar el tránsito por el estrecho de Ormuz”.
Los misiles iraníes impactaron este lunes en Tel Aviv y en la ciudad portuaria de Haifa, destruyendo viviendas y generando preocupación entre los líderes del G7 que se reúnen esta semana, ante el temor de una escalada regional.
El intercambio de ataques del domingo entre Israel e Irán dejó víctimas civiles, y ambos ejércitos exhortaron a la población del bando contrario a tomar precauciones ante posibles nuevas ofensivas.
Una de las principales incógnitas es si el conflicto derivará en interrupciones en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del consumo mundial de petróleo —entre 18 y 19 millones de barriles diarios (bpd) de crudo, condensados y combustibles—.
Si bien los mercados siguen de cerca la posibilidad de que los ataques israelíes afecten la producción energética iraní, el temor a un eventual bloqueo del Estrecho de Ormuz podría disparar los precios, advirtió Toshitaka Tazawa, analista de Fujitomi Securities.
Irán, miembro de la OPEP, produce actualmente unos 3,3 millones de bpd y exporta más de 2 millones de bpd de crudo y combustibles. Según analistas y observadores del cartel, la capacidad ociosa del resto de los países de la OPEP+ para compensar una eventual interrupción del suministro iraní es prácticamente equivalente a esa cifra.
“Si se interrumpen las exportaciones iraníes, las refinerías chinas —principales compradoras del crudo iraní— deberán buscar calidades alternativas en otros países de Medio Oriente o en Rusia”, explicó Richard Joswick, jefe de análisis de corto plazo de petróleo en S&P Global Commodity Insights.
“Esto también podría impulsar las tarifas de flete y los seguros marítimos, reducir el diferencial Brent-Dubái y presionar los márgenes de refinación, especialmente en Asia”, agregó.
Por otro lado, la refinación de crudo en China cayó un 1,8% interanual en mayo, hasta su nivel más bajo desde agosto, según datos oficiales conocidos este lunes. El descenso respondió a tareas de mantenimiento tanto en refinerías estatales como privadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó el domingo su esperanza de que Israel e Irán logren acordar un alto el fuego, aunque admitió que “a veces los países deben librar sus batallas primero”. Confirmó el apoyo de Washington a Israel, pero evitó decir si pidió a su aliado que detuviera los ataques sobre Irán.
Por su parte, el canciller alemán Friedrich Merz manifestó su deseo de que la reunión del Grupo de los Siete (G7) que se celebra en Canadá logre un consenso para contribuir a resolver el conflicto y evitar una mayor escalada.
Mientras tanto, Irán comunicó a los mediadores de Qatar y Omán que no está dispuesto a negociar un alto el fuego mientras siga bajo ataque israelí, según reveló a Reuters un funcionario con conocimiento de las conversaciones.

