BUENOS AIRES.— La petrolera estatal argentina YPF adquirió el 50% restante de Refinería del Norte (Refinor), hasta ahora en manos de Hidrocarburos del Norte, por 25,2 millones de dólares, con lo cual pasa a controlar el 100% del capital de la compañía. La operación consolida su dominio sobre un activo estratégico en el norte del país y refuerza su posición en el negocio de los combustibles y la logística energética.
Antes de esta transacción, YPF ya poseía la mitad de las acciones de Refinor, empresa con sede en Salta dedicada a la industrialización de hidrocarburos líquidos y gaseosos, así como al transporte y comercialización de sus derivados.
La compañía informó a Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA) que la compra comprende 45,8 millones de acciones clase A ordinarias, de valor nominal de un peso argentino cada una, con derecho a voto. La operación refuerza la presencia de YPF en una región que busca reactivar su actividad energética tras años de caída productiva en la cuenca del noroeste.
En su balance al 30 de junio de 2025, YPF registró créditos por ventas y cuentas por cobrar con Refinor por 8.478 millones de pesos, frente a pasivos por 1.086 millones. El movimiento se enmarca dentro de la estrategia de la petrolera de integrar toda la cadena de valor y fortalecer su capacidad logística en el norte argentino.
Fundada en 1996, Refinor opera en Campo Durán (Salta) y cuenta con una refinería con capacidad para procesar unos 25.000 barriles diarios. También gestiona el poliducto Campo Durán–Monte Cristo, que conecta el norte argentino con Córdoba y abastece de combustibles a toda la región.
En los últimos años, la actividad de la planta se vio afectada por la reducción de producción de crudo en la cuenca del noroeste, lo que llevó a YPF a impulsar un plan de reconversión industrial orientado a la eficiencia y la diversificación de productos.
La compra se interpreta como parte de la estrategia de reorganización de activos de YPF, que busca ganar eficiencia en refinación y logística en un contexto de menor producción en el norte y un desarrollo acelerado en Vaca Muerta, en el sur del país.
Con la integración total de Refinor, YPF podrá definir nuevas inversiones en la región, garantizar el abastecimiento local y mejorar la competitividad frente al aumento de la demanda de combustibles en el norte argentino.
El principal desafío será modernizar las instalaciones de Campo Durán y adaptar su operación al nuevo entorno del mercado. YPF proyecta aumentar la eficiencia de su red de refinación y concentrar inversiones en activos de mayor escala.
Con esta operación, la estatal consolida su rol como actor central de la refinación y distribución de combustibles en Argentina, y reafirma su apuesta por el desarrollo energético y la producción local.

