ROMA.-El ex ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, compareció este sábado por primera vez ante los jueves de Catania, en Sicilia, acusado de impedir el desembarco de migrantes rescatados en mar con su política “puertos cerrados”, en un juicio que puede afectar su carrera y que quiere transformar en una manifestación a su favor.
Salvini anunció previamente que ante los jueces “se declarará culpable de haber defendido a Italia y a los italianos”.
El líder del partido de ultraderecha, La Liga, ha sido acusado de “abuso de poder y secuestro de personas” por haber ordenado en julio del año pasado, cuando pertenecía al gobierno, el bloqueo de 116 migrantes a bordo de un navío de rescate.
Salvini corre el riesgo de afrontar otro juicio similar en Sicilia por haber bloqueado durante varios días a mediados de agosto de 2019 el barco humanitario Open Arms frente a la isla Lampedusa.
Antes de entrar al tribunal el líder de ultraderecha dijo que “vivimos un momento de suspensión de la democracia. Mi juicio es una violación a la Constitución. Nunca pensé que iría a la corte, pero no me avergüenzo”.
De ser condenado, podría recibir una pena de más de dos años de cárcel, y no podrá ocupar ningún cargo público por un período de seis años, lo que le impediría sus panes de postularse a las próximas elecciones de 2023.

