WALL STREET.— Es hora de TACO otra vez. Al menos, eso esperan los inversores: que el nuevo ruido y furia del presidente Donald Trump sobre los aranceles termine significando poco. Después de todo, el fin de semana adoptó otro tono en las redes sociales:
“¡No se preocupen por China, todo estará bien! El muy respetado presidente Xi solo tuvo un mal momento. ¡EE. UU. quiere ayudar a China, no lastimarla!!!”
Trump se une este lunes a otros líderes mundiales en Egipto para discutir el alto el fuego en Gaza, lo que promete abundantes titulares nuevos. Pekín respondió defendiendo sus restricciones a los minerales de tierras raras y negándose a atender una llamada de la Casa Blanca, algo que ya no sorprende a nadie.
Los datos comerciales mostraron la resiliencia de China: las exportaciones crecieron 8,3% interanual en septiembre, el doble de lo previsto, mientras las importaciones también superaron las expectativas. Las exportaciones de tierras raras cayeron 31% respecto de agosto, presumiblemente por el endurecimiento de las restricciones a las tecnológicas y fabricantes de defensa occidentales.
Los inversores parecen asumir que el plazo de noviembre volverá a extenderse y que ya es seguro volver al mercado: los futuros del S&P 500 subieron 1,3% y los del Nasdaq, 1,8%. Las expectativas siguen altas para la temporada de resultados del tercer trimestre, que arranca esta semana con los grandes bancos. En Europa, los futuros bursátiles avanzan entre 0,2% y 0,5%.
En Asia, las acciones todavía sienten el golpe del viernes. Los futuros del Nikkei —con el mercado cerrado por feriado— rebotaron 1,6%, hasta 46.835 puntos, aunque aún lejos del cierre del viernes (48.088). Corea del Sur cae 1,2% y los blue chips chinos, 0,9%.
En el mercado de divisas, todo se estabiliza: el yen retrocede como activo refugio, mientras el dólar australiano repunta. El euro se mantiene en u$s 1,1600, mientras los mercados observan si el nuevo gabinete francés durará más de 14 horas (y si logra aprobar un presupuesto).
El mercado de bonos del Tesoro está cerrado por feriado, pero los futuros a 10 años retroceden unos cinco puntos. El oro marcó otro máximo alrededor de u$s 4.059, y el petróleo rebotó más de 1%.
Los mercados descuentan una probabilidad del 96% de que la Reserva Federal recorte las tasas este mes, y una expectativa similar para diciembre. El presidente de la Fed, Jerome Powell, tendrá la oportunidad de dar señales el martes cuando hable sobre las perspectivas económicas en la reunión anual de la NABE.
A lo largo de la semana también hablarán otros funcionarios de la Fed, además de un nutrido grupo de banqueros centrales que asistirán a la reunión anual del FMI y el Banco Mundial en Washington.
En Wall Street, TACO es un acrónimo que significa Trump Always Chickens Out (en español, algo como «Trump siempre se echa para atrás» o «Trump siempre acobarda»). Se refiere a una estrategia de inversión (llamada «TACO trade») que surgió en 2025 durante las tensiones comerciales de la administración de Donald Trump, donde los inversores compran acciones baratas después de que se anuncian aranceles altos (lo que hace caer los mercados), y luego las venden con ganancia cuando Trump retrasa o reduce esas medidas, provocando un rebote en los precios.
El término fue acuñado por el columnista del Financial Times, Robert Armstrong, en mayo de 2025, para describir el patrón de amenazas arancelarias agresivas seguidas de retrocesos, lo que permite a los traders explotar la volatilidad. Trump lo llamó una «pregunta desagradable» y lo defendió como «negociación». Es un meme popular en finanzas que captura la imprevisibilidad de las políticas comerciales.

