PEKÍN.— El este del gigante asiático, densamente poblado, fue azotado este jueves por los fuertes vientos y lluvias del tifón Muifa, que obligó a 1,6 millones de personas a abandonar sus casas y causó la suspensión de la mayoría de vuelos del principal aeropuerto de Shanghái.
Muifa es el ciclón más fuerte en azotar Shanghái, una ciudad de 25 millones, desde que se comenzaron a hacer registros en 1949, informó la televisión estatal CCTV. En principio no se reportaron muertos o heridos.
Al menos 426.000 personas fueron evacuadas en Shanghái y otras 1,2 millones fueron trasladadas a refugios temporales en la provincia vecina de Zhejiang, agregó CCTV.
Typhoon Muifa lashes eastern China, forcing 1.6 million from their homes https://t.co/HMs3Cobie5 pic.twitter.com/oMoQn5G7E4
— CNA (@ChannelNewsAsia) September 15, 2022
A lo largo del jueves Muifa penetrará en la provincia de Jiangsu (este) antes de arribar a la península de Shandong (este) por la noche, con vientos de entre 103 y 117 kilómetros por hora.
El Centro Meteorológico de China rebajó el nivel de alarma a amarillo, el segundo en gravedad en una escala de cuatro colores, tras decretarse el día de ayer la alerta roja por primera vez este año. En total, se espera que la tormenta golpee a 12 provincias y ciudades con fuertes vendavales y precipitaciones, según el diario oficialista Global Times.
La llegada del Muifa, pese a ello, es recibida por varios sectores con la esperanza de que palíe los efectos de la sequía más grave de los últimos 60 años en el gigante asiático.
Al menos 426.000 personas fueron evacuadas en Shanghái y otras 1,2 millones fueron trasladadas a refugios temporales en la provincia vecina de Zhejiang, agregó CCTV.
Los aguaceros causaron atascos de tráfico e inundaciones en áreas del delta del río Yangtsé, un importante centro manufacturero.
Olas gigantes arremetieron contra la línea costera en la bahía de Hangzhou, al sur de Shanghái, y la radio nacional informó de un deslizamiento en el condado de Ninhai, en la provincia de Zhejiang.
El ciclón ingresó la mañana del jueves a la provincia oriental china de Jiangsu y su viento decayó a 90 km por hora, informó el Observatorio Meteorológico Central.

