WASHINGTON — El mandato de Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal vence en mayo, pero puede optar por permanecer como gobernador del banco central hasta 2028.
¿Por qué la administración de Donald Trump lanzó una investigación penal contra Powell? Abundan las teorías. Una de las principales es que las citaciones buscaron presionarlo para que deje la Fed en los próximos meses. Si Powell se queda en el directorio, Trump solo podrá designar a su reemplazo como presidente. Si se va, el presidente tendrá dos vacantes para cubrir, lo que le permitiría lograr mayoría de nombramientos propios en el directorio de siete miembros y avanzar con su agenda de tasas bajas y menor supervisión bancaria.
“El ataque es un recordatorio de que Powell seguirá siendo un saco de boxeo para el presidente mientras permanezca en el directorio de la Fed”, dijo Ethan Harris, ex economista jefe de Bank of America.
Pero si uno de los objetivos de la investigación penal era empujarlo a irse en mayo, podría haber tenido el efecto contrario, según personas que trabajaron con Powell. Expertos sostienen que los choques de Trump con Powell y otros miembros del banco central representan la mayor amenaza a la independencia de la Fed en su historia, y que Powell está motivado a defender la institución.
La pesquisa del Departamento de Justicia de EE.UU. aumenta la probabilidad de que Powell decida quedarse más allá del fin de su mandato como presidente, dijo Antulio Bomfim, ex asesor principal de Powell y hoy en Northern Trust. La declaración de Powell el domingo por la noche marcó un giro. “Siempre mantuvo la calma y el silencio. Esta vez señaló al presidente y dijo que no se dejaría dirigir por presión política ni intimidación”, afirmó Bomfim.
Ellen Meade, profesora en Duke University y ex funcionaria de la Fed, coincidió: “Creo que hay una probabilidad algo mayor al 50% de que se quede, dado cuánto le importa la institución. Es una pelea histórica”. Añadió que el legado de Powell estará ligado a la independencia del banco central.
Sería inusual, aunque no inédito, que Powell permanezca tras el fin de su mandato. Marriner Eccles siguió en la Fed después de dejar la presidencia en 1948, en una disputa con el presidente Harry Truman por la independencia del banco central.
Powell no dijo si planea quedarse como gobernador. Es probable que se le pregunte en su próxima conferencia de prensa, el 28 de enero. En julio pasado declaró que no tenía novedades y mantuvo esa postura desde entonces.
Dan Clifton, jefe de investigación en Strategas Securities, señaló que el escaño de Powell es clave para la agenda de tasas ultrabajas y desregulación de Wall Street. “La administración ve a la Fed como la pieza que falta del rompecabezas”, dijo Derek Tang, de LHMeyer/Monetary Policy Analytics.
Trump dijo que planea anunciar al reemplazo de Powell antes de fin de enero y sugirió que podría no elegir a su asesor Kevin Hassett. La investigación penal complica la confirmación en el Senado: el senador Thom Tillis dijo que bloquearía nominaciones hasta que se resuelva el caso.
En condiciones normales, la confirmación de un nuevo presidente de la Fed demora unos 100 días, lo que fija el 12 de febrero como fecha límite informal para anunciar un candidato y llegar a mayo. Si el Senado no confirma a tiempo, el propio directorio podría elegir un presidente interino, como ocurrió en el pasado, explicó Scott Alvarez.
Algunos observadores temen que Trump pierda la batalla con Powell pero termine ganando la guerra contra la independencia de la Fed. El foco también está puesto en la Corte Suprema de Estados Unidos, que analizará el intento de Trump de destituir a la gobernadora Lisa Cook. El fallo podría definir qué constituye “causa” para remover a un gobernador y qué garantías de debido proceso son necesarias.

