LA PAZ.- Arturo Murillo, exministro de Bolivia, detenido en mayo en Estados Unidos, enfrenta un gran riesgo de condena por corrupción y lavado de dinero después de que cuatro acusados en el mismo proceso se declararon culpables.
Según el procurador general de Estado, Wilfredo Chávez, “la admisión de culpa de sus cuatro cómplices lo deja mal parado (…) creo que se ha diluido esa esperanza para alguna gente que pensaba que Murillo era inocente, que esto es una trama que se ha armado desde Bolivia, o peor aún desde Estados Unidos”, dijo el funcionario a la prensa boliviana.
Murillo, quien formó parte del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez, está acusado en Miami, Estados Unidos de encabezar una operación internacional de corrupción dedicada de una compra con sobreprecio de materiales antidisturbios para la policía, durante las primeras semanas de la Administración del Ejecutivo provisorio.
La situación procesal inmediata del exministro se definirá en una audiencia que está programada para el 8 de octubre, oportunidad en la cual Murillo tendrá la opción de declararse culpable o enfrentarse a un juicio, según Chávez.
Según el procurador, cuatro socios del exfuncionario boliviano se declararon culpables de conspiración para lavado de dinero, soborno a funcionarios, blanqueo de activos y otros delitos.
Los cómplices de Murillo son: El ex jefe de Gabinete y asesor del acusado, Sergio Rodrigo Méndez, y los empresarios boliviano-estadounidenses Luis Berkman, Bryan Brekman y Philip Lichtenfeld, quienes participaron en la operación de compra y venta de los materiales policiales y en las operaciones bancarias correspondientes.
Según Chávez, los cuatro culpables ahora esperan a que el juez dicte en los próximos meses sus condenas, que podrían ser de hasta diez años en la cárcel.

