LONDRES.- El fabricante británico de motores de avión Rolls-Royce anunció este miércoles que suprimirá al menos 9.000 empleos y recortará gastos como parte de sus esfuerzos para superar la crisis de los viajes aéreos causada por la pandemia de COVID-19.
“Estamos proponiendo una reorganización importante para adaptarnos al nuevo nivel de la demanda de los clientes”, dijo el director ejecutivo Warren East en un comunicado. “Como resultado, esperamos la pérdida de al menos 9.000 empleos de nuestro fuerza laboral global de 52.000 trabajadores”, agregó.
Rolls-Royce, que suministra motores para grandes aviones como el Boeing 787 y el Airbus A350, dijo que la pérdida de puestos de trabajo afectaría predominantemente a su negocio aeroespacial civil, además de sus funciones centrales de apoyo.
Los empleos serán suprimidos, que representan un 17% de la plantilla, y tendrán un impacto en las actividades de aviación civil y sector administrativo, pero no en la división de defensa, se indicó.
Está “cada vez más claro que el mercado de la aeronáutica comercial tardará años en recuperar el nivel de hace algunos meses”, añadió el comunicado.
La pérdida de puestos de trabajo le ayudara a Rolls-Royce a ahorrar 1.300 millones de libras, unos 1.590 millones de dólares, al año, con unos costes de reestructuración en efectivo de unos 800 millones de libras. La compañía dijo que también recortaría costes en plantas, inmuebles y otros áreas.
El transporte aéreo se ha desplomado desde marzo debido a las restricciones en los desplazamientos relacionados con la pandemia de COVID-19.
Las aerolíneas han dejado en tierra a sus naves y puedo que no puede que no necesiten tanto aviones nuevos en el futuro, lo que perjudica a Rolls-Royce, que obtiene ingresos por el número de horas que vuelan sus motores.
En 2019, la firma consiguió reducir su pérdida neta gracias a mejores resultados comerciales, a pesar de los problemas del motor Trent 1.000, que hunde sus cuentas desde hace años.

