BOGOTÁ.- La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Colombia remitió a la Fiscalía General el proceso que adelantaba contra el expresidente y exsenador Álvaro Uribe por presuntos vínculos con grupos paramilitares, su presunta participación en tres masacres y el asesinato de un abogado y defensor de los derechos humanos.
En un comunicado, el alto tribunal explicó que perdió competencia para investigar a Uribe, preso en su casa desde el 5 de agosto, ante su “renuncia a su condición de congresista” y remitió el proceso a la “Fiscalía General de la Nación”.
Uribe renunció a su silla en el Senado el pasado 18 de agosto en el marco de otra de las múltiples investigaciones que acechan al expresidente, con lo cual perdió de inmediato su investidura y su caso pasó a la Fiscalía.
La CSJ trasladó ese proceso a la Fiscalía el pasado 1 de septiembre, pero sólo hasta el martes determinó remitir las otras pesquisas contra Uribe a la justicia ordinaria, donde se espera el expresidente salga bien librado.
Uribe, que siempre ha negado cualquier comportamiento delictivo, alegó falta de garantías e imparcialidad por parte del alto tribunal. Las investigaciones que ese tribunal decidió remitir a la Fiscalía se relacionan con “la presunta conformación, promoción y financiación, a mediados de los noventa, de una estructura armada al margen de la ley (…) que al parecer utilizó como base de operaciones la Hacienda Guacharacas, propiedad de Uribe.
Ahora será la Fiscalía la que investigue al líder del Centro Democrático, partido del poder, y mentor de Iván Duque, tanto por sus nexos paramilitares como por sus maniobras por intentar manipular testigos.
No obstante, cabe destacar que a cargo de la Fiscalía está Francisco Barbosa, quien llegó al cargo después de ejercer como alto consejero presidencial, lo que a juicio de la opinión pública y la oposición le resta independencia.

