PARÍS.- El déficit comercial que registró Francia en junio fue de 6.248 millones de euros, lo que significó un aumento de 200 millones de euros con respecto a mayo, informó hoy el servicio de Aduanas.
«El déficit crece considerablemente en los productos energéticos: mientras las compras de productos refinados continúan al alza, las de hidrocarburos recursos naturales tuvieron un impulso muy pronunciado bajo el efecto combinado de un aumento en el volumen de suministros y un aumento de los precios», destacó el servicio.
En el balance interanual, el déficit francés acumuló 62.900 millones de euros, 500 millones menos que en 2017. Esta caída, sostienen las Aduanas, se deben al aumento del gasto energético que pesa en la evolución de la balanza comercial y en la performance de la exportación de productos de la industria aeronáutica, automovilística y farmacéutica. Las exportaciones, por su parte, mejoraron un 1 %, tras una caída del 2 % en mayo, y las importaciones subieron un 1,4 % tras una reducción del 0,1 %.
El balance comercial por regiones se deterioró especialmente con África, «con motivo de una más importante compra energética y de menores ventas aeronáuticas». En general, este estancamiento se sintió entre la Unión Europea y Oriente Medio. Contrario a esto, el balance mejoró con Asia debido a la disminución de las compras y una subida de las ventas. Respecto a América se mantuvo estable.

