TEHERÁN.— Irán acusó a la Unión Europea (UE) de “hipocresía” y de realizar “teatro moral” después de que la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, afirmase que es pronto para levantar las sanciones contra el país persa.
“Las inhumanas sanciones de la UE contra Irán nunca tuvieron que ver con los ‘derechos humanos’: se diseñaron para pisotear los derechos fundamentales de los iraníes de a pie”, dijo en X a última hora de anoche el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei.
El diplomático consideró que la UE realiza un “manido teatro moral” que «solo pone aún más de manifiesto la hipocresía y el doble rasero de la clase dirigente europea, y acelera el vergonzoso declive de Europa hacia la irrelevancia”.
Von der Leyen afirmó ayer que todavía es pronto para pensar en aliviar las sanciones contra Irán, pues para dar este paso es preciso ver primero «un cambio fundamental» en la actitud de Teherán.
«Creemos que es demasiado pronto para levantar las sanciones porque hay un motivo por el que hay sanciones impuestas contra Irán», ha dicho en una comparecencia en Berlín, donde ha participado en una reunión de los grupos parlamentarios de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera.
China promete reforzar su seguridad energética
La cúpula del Partido Comunista de China (PCCh) llamó hoy a «mejorar la seguridad energética y de los recursos» ante el impacto del alza de los precios del petróleo y el gas tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y las represalias de Teherán, también contra otros países de la región.
El líder chino, Xi Jinping, presidió hoy una reunión del Politburó en la que se habló de «la necesidad de afrontar de forma sistemática las perturbaciones y los desafíos procedentes del exterior».
Ante la coyuntura, la plana mayor del PCCh llamó a «responder a las diversas incertidumbres con la certidumbre del desarrollo de alta calidad», en referencia al cambio de modelo que busca impulsar Pekín a medida que la economía se ralentiza y resulta cada vez más difícil mantener las altas tasas de crecimiento económico de años anteriores.
La dirigencia también habló sobre una política fiscal «más proactiva» y una monetaria «moderadamente flexible», con una liquidez «amplia» en el sistema financiero.
También incentivos a la débil demanda nacional, «estabilizar» el empleo y las expectativas de los mercados, que preocupan como la tasa de cambio del yuan y el mercado inmobiliario.

