BRASILIA.— El Tribunal Superior de Justicia del gigante sudamericano resolvió un salvoconducto que permite que tres personas cultiven cannabis con fines medicinales, en una decisión que no generaliza el derecho, pero sienta jurisprudencia para futuros procesos.
La decisión de los magistrados fue la respuesta a dos recursos diferentes presentados por tres personas interesadas en cultivar marihuana de manera artesanal en Brasil para poder extraer canabidiol, el componente que es aprovechado en diferentes medicinas.
“En vista de lo anterior, concedo el recurso de hábeas corpus para otorgar salvoconducto a Guilherme Martinis Payanotou para impedir que cualquier órgano de persecución penal, como policía civil, militar y federal, Ministerio público estadual o Ministerio Público Federal trabe o perturbe el cultivo de 15 mudas de cannabis sativa cada tres meses, totalizando 60 por año, y la respectiva producción de cannabidiol, para uso exclusivo propio», reza el fallo de la Sexta Clase del STJ.
La decisión de los magistrados fue unánime y, en la práctica, autoriza que la conducta no sea tipificada como delito y que el grupo no rinda cuentas ante el Gobierno.
En el único precedente, el STJ había decidido que los hábeas corpus no eran la manera correcta de recurrir al derecho de cultivar para tener medicina para autoconsumo. El fallo del 14 de junio modifica el entendimiento del máximo tribunal, que ahora avala ese recurso judicial como herramienta legítima.
«Mientras que el empleo recreativo establece una relación típica con la norma penal incriminatoria, el uso medicinal, científico o incluso ritualista-religioso no impugna la persecución penal dentro de los límites reglamentarios», dice el escrito firmado por los relatores Rogerio Schietti y Sebastiao Reis Jr.
Schietti hizo un llamado a todos los agentes del Estado involucrados en el tema, no sólo del Poder Ejecutivo, sino también del Poder Judicial, a cumplir «este deber cívico y civilizatorio de, si no reglamentar, por lo menos definir en términos legislativos».
Las medicinas que usan principios activos de la marihuana, como canabidiol o tetrahidrocanabidiol (THC), son recomendadas en Brasil para tratamientos para enfermedades como epilepsia, esclerosis múltiple, autismo, dolor crónico y mal de Parkinson.

