MANAGUA.- La Conferencia Episcopal de Nicaragua aceptó ser mediador y testigo de la mesa dialogo propuesta por Daniel Ortega para superar la que se convirtió en la peor crisis política del país centroamericano que ha dejado al menos 30 muertos y 428 heridos.
El cardenal, Leopoldo Brenes, aseguró en un mensaje ante los medios de comunicación que asume con total responsabilidad el carácter de mediador y testigo “ante las gravísimas situaciones que ha vivido la nación nicaragüense y que se han ido agudizando en los últimos días”.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra´ad al Hussein, el Gobierno de Donald Trump y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenaron las muertes que han tenido lugar Nicaragua en el marco de la represión de las protestas contra el Gobierno.
Zeid Ra´ad al Hussein exhortó al Gobierno de Daniel Ortega a que garantice “investigaciones independientes y transparentes” que esclarezcan las 30 muertes y la transgresión a los derechos humanos.
El Gobierno de Estados Unidos señaló de una manera contundente al presidente Daniel Ortega en un comunicado aseveró que “la repugnante violencia política por parte de la policía y de matones progubernamentales contra el el pueblo de Nicaragua, particularmente estudiantes universitarios ha golpeado a la comunidad internacional democrática”
Los organismos internacionales y la Cruz Roja Internacional reportaban que el número de víctimas era 28, pero tras la confirmación del hallazgo de dos estudiantes identificados como Roberto Carlos Garcia y Marcos Antonio Samorio, serian 30 los muertos por las protestas en contra de Daniel Ortega.

