WALL STREET.- Un repunte en varias grandes tecnológicas impulsó una recuperación en las acciones, con Nvidia Corp. alcanzando brevemente los US$4 billones de capitalización bursátil —la primera empresa en la historia en lograr ese hito. Los bonos del Tesoro mantuvieron las ganancias tras una sólida emisión de US$39.000 millones, mientras los inversores esperaban las minutas de la última reunión de la Reserva Federal. El dólar mostró movimientos mixtos.
Los operadores bursátiles dejaron de lado los temores por los aranceles y llevaron al S&P 500 al alza, tras dos jornadas consecutivas de pérdidas. Aunque la mayoría de las acciones del índice de referencia estadounidense cerraron en rojo, un indicador de las megacaps subió un 1%, gracias a que el gigante de los chips amplió su rally anual a más del 20%.
Microsoft Corp. avanzó tras una mejora en su calificación por parte de analistas, mientras que Apple Inc. retrocedió luego de que Peter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, dijera a Fox Business que la compañía «se cree demasiado grande para recibir aranceles».
“Creemos que el panorama para los mercados de acciones sigue siendo alcista, incluso ante el renovado nerviosismo por la guerra comercial”, afirmó Craig Johnson, de Piper Sandler. “Aunque las acciones podrían sufrir cierta presión en el corto plazo, los inversores se están volviendo cada vez más inmunes a los titulares sobre aranceles y se enfocan en las tendencias de fondo”.
El presidente Donald Trump reveló el miércoles una nueva ronda de cartas con exigencias arancelarias, con gravámenes que comenzarán a aplicarse en agosto sobre productos importados desde países que no lleguen a acuerdos con Estados Unidos.
Trump anunció aranceles del 30% a Argelia, Libia, Irak y Sri Lanka; del 25% a productos de Brunéi y Moldavia; y del 20% a las importaciones desde Filipinas. Las tasas coinciden mayormente con las anunciadas en abril, aunque las de Irak bajaron del 39% y las de Sri Lanka del 44%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años cayeron cuatro puntos básicos hasta el 4,36%, tras la subasta del miércoles, la segunda de una serie de tres emisiones que culminará el jueves con una colocación de deuda de mayor plazo. La emisión se adjudicó con un rendimiento del 4,362%, en comparación con el 4,365% del rendimiento «when-issued» al momento del cierre de las ofertas en Nueva York, a la 1 p.m.
Mientras tanto, el ascenso de Nvidia hacia su nuevo hito marcó una recuperación impresionante tras un difícil comienzo de año, cuando el temor a una desaceleración del gasto —impulsado por la competencia de DeepSeek en China y la guerra comercial de Trump— pesó sobre el apetito por el riesgo. La acción ha subido más del 1.000% desde principios de 2023. El último catalizador ha sido el compromiso de sus principales clientes con el gasto en inteligencia artificial.
Esta misma semana, estrategas de Goldman Sachs elevaron su proyección para las acciones estadounidenses, citando, entre otros factores, la fortaleza persistente de las compañías más grandes del país como una razón para esperar que el mercado continúe al alza.
“Si el guion se mantiene como está previsto, con una actividad económica firme, rentabilidad corporativa sólida (especialmente en tecnología), y si los inevitables obstáculos en el camino no descarrilan al mercado, las acciones tienen la oportunidad de seguir subiendo hasta fin de año”, señaló Anthony Saglimbene, de Ameriprise.
Sin embargo, Saglimbene advierte que ahora existe un mayor riesgo de decepción, “especialmente al ver con qué rapidez puede cambiar la narrativa de inversión general debido a la constante avalancha de anuncios desde la Casa Blanca”.

