WASHINGTON.- La Organización de Estados Americanos, encabezada por Luis Almagro, condenó las violaciones a los derechos humanos cometidas por policías y civiles armados por el partido sandinista de Daniel Ortega en Nicaragua desde el 18 de abril, cuando explotaron las protestas que exigen, hasta hoy, la renuncia del presidente.
En la resolución, que obtuvo 21 votos a favor, tres en contra y siete abstenciones, también se condenó el hostigamiento a obispos católicos, quienes han sufrido al menos tres ataques.
Por otra parte, la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, proclamó al mismo tiempo que la OEA condenaba la violencia en el país centroamericano, la “victoria sobre esas fuerzas tenebrosas”, haciendo referencia a los manifestantes antigubernamentales que, a juicio del Ejecutivo, intentan derrocar al Gobierno que preside su cónyuge.
La dignataria destacó la “valentía y dignidad”, de las Fuerzas Armadas además del orgullo nicaragüense que “es mucho más grande” y que de ahora en adelante “vamos a cuidar cada milímetro de nuestra sagrada patria para que nunca más pretendan invadirnos con esa energía diabólica, perversa y maligna”, arremetió Murillo.
Sin embargo, la comunidad internacional no lo ve esa manera, las criticas internacionales contra Ortega continúan y el Departamento de Estado de Estados unidos aseguró que el asalto a la ciudad de Masaya en un operativo denominado “Operación Limpieza” supone otro “claro ejemplo del deseo del mandatario por aferrarse al poder”.

