RIAD.- El rey Salman de Arabia Saudita le dio la bienvenida al primer ministro iraquí en su primera visita oficial al reino, mientras los dos gigantes productores de petróleo avanzan hacia relaciones diplomáticas y económicas más estrechas después de casi tres décadas de relaciones inestables.
La visita del primer ministro iraquí, Adel Abdul Mahdi, tuvo lugar dos semanas después de que Arabia Saudita reabriera su consulado en Bagdad por primera vez en casi 30 años. La apertura fue acompañada con el anuncio de un paquete de ayuda de mil millones de dólares para Irak.
Abdul Mahdi fue a Riad con una gran delegación, incluidos funcionarios y empresarios, con el comercio como principal foco de las discusiones entre los dos mayores productores de petróleo de la OPEP. Su oficina informó que los líderes firmaron 13 acuerdos en áreas como comercio, energía y cooperación política.
Históricamente, los países han estado en desacuerdo desde la invasión iraquí a Kuwait en 1990, pero Riad ha cortejado a Bagdad como parte de un esfuerzo por contener la creciente influencia de Irán.
Durante su visita a Teherán a principios de este mes, Abdul Mahdi se reunió con el presidente Hassan Rouhani y el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei. Muchos de los líderes de Irak tienen vínculos estrechos con Irán, la principal potencia chiíta en Medio Oriente.
Abdel Mahdi, nombrado primer ministro en octubre pasado, dijo que Irak ahora quiere tener buenas relaciones tanto con Irán como con Estados Unidos.
Washington, por su parte, impuso duras sanciones a los sectores de energía y finanzas de Teherán el año pasado. Sin embargo, ha otorgado a Bagdad varias exenciones temporales para permitirle seguir importando gas y electricidad iraníes, que son cruciales para el sector de la energía en Irak. Las exenciones vencen el 2 de mayo y aún no se anunció si se prolongarán.

