TECNOLOGÍA.— La inversión de 5.000 millones de dólares de Nvidia (NVDA.O) en Intel (INTC.O) representa un arma de doble filo para los fabricantes de chips asiáticos como TSMC (2330.TW), ya que un resurgimiento de Intel podría aliviar el escrutinio de Estados Unidos sobre sus rivales extranjeros, aunque a largo plazo también podría intensificar la competencia.
La compañía más valiosa del mundo anunció el jueves la inversión de capital, que la convertirá en uno de los mayores accionistas de Intel con una participación cercana al 4%. Ambas empresas acordaron desarrollar conjuntamente chips para PC y centros de datos.
El acuerdo fue recibido con entusiasmo por los inversores de Intel, que impulsaron sus acciones un 23% tras la noticia. Los analistas esperan que la alianza con Nvidia ayude al atribulado fabricante de chips a recuperar terreno en inteligencia artificial y a fortalecer sus capacidades de manufactura.
Para TSMC, que hoy produce la inmensa mayoría de los chips de IA utilizados por compañías estadounidenses, según diversas estimaciones, una Intel que logre mantenerse en pie es mejor opción que una Intel en caída, afirmaron analistas.
“Si Intel se derrumbara, solo significaría que TSMC absorbería aún más cuota de mercado, cargando con el 90% de la responsabilidad de la manufactura de semiconductores de EE. UU.”, explicó Luke Lin, analista sénior de la firma de investigación DIGITIMES en Taiwán.
“Tener un competidor que sobreviva en realidad es algo positivo para TSMC, porque reduce la presión estadounidense sobre la compañía. EE. UU. tendría otro objetivo (Intel) al cual respaldar, y eso permitiría a TSMC avanzar a su propio ritmo”.
TSMC y otros gigantes asiáticos de los semiconductores como Samsung Electronics de Corea del Sur (005930.KS), que fabrican chips de IA por contrato para sus clientes, están construyendo plantas multimillonarias en Estados Unidos, ante la presión del gobierno del presidente Donald Trump de producir dentro del país o enfrentar fuertes sanciones a las importaciones.
Esto podría hacer que los diseñadores de chips estadounidenses dependan aún más de ellos y atraigan una mayor atención del gobierno.
El viernes, las acciones de los fabricantes asiáticos se mantuvieron en general estables, con TSMC retrocediendo un 1,6% y Samsung cayendo un 1%, ligeramente por debajo del mercado en general.
Una amenaza a largo plazo
El acuerdo con Nvidia podría apuntalar la tecnología de manufactura de nueva generación de Intel, ayudándola a revivir su suerte tras años de intentos fallidos de reestructuración.
En julio, Intel advirtió que podría verse obligada a abandonar el negocio de fabricación de chips si no logra clientes externos que produzcan en sus fábricas.
Si bien el nuevo acuerdo no involucra a la división de manufactura por contrato de Intel fabricando chips para Nvidia, algunos inversores creen que la sociedad podría evolucionar en el futuro hacia ese terreno, lo que representaría una amenaza para TSMC, que actualmente fabrica los procesadores insignia de Nvidia.
“Intel eventualmente pondrá en marcha su negocio de fundición, pero le llevará tiempo escalarlo”, señaló Dan Nystedt, vicepresidente de TriOrient, una firma privada de inversión con sede en Asia.
“Está claro que el gobierno estadounidense quiere que Intel vuelva a ser un fabricante de semiconductores de vanguardia, por una cuestión de seguridad nacional”, agregó.
Moon Joon-ho, analista de Samsung Securities, sostuvo que la alianza es “definitivamente una mala noticia para los competidores de Intel”, ya que eleva las posibilidades de que la compañía mejore su competitividad y de que Nvidia opte en el futuro por tercerizar producción con Intel.
Pero la preocupación más inmediata para TSMC podría ser la pérdida de pedidos de AMD (AMD.O), que compite con Intel y Nvidia en el suministro de chips para centros de datos, dijeron algunos analistas.
“La mayor víctima será AMD… Para Nvidia, AMD es un competidor, así que básicamente está atrayendo a Intel para pelear contra AMD”, dijo Lin, agregando que los pedidos de CPU para servidores que TSMC recibe de AMD podrían caer como resultado.
TSMC y Samsung declinaron hacer comentarios. Un portavoz de AMD señaló previamente que la compañía seguirá impulsando el crecimiento de su cuota de mercado con su estrategia enfocada en inteligencia artificial.
El futuro del sector de los semiconductores es todavía incierto.
“Habrá que ver cómo evoluciona. Poner dinero no convierte automáticamente a una compañía en más fuerte”, comentó Han Kyu-min, director de la Korea Fabless Industry Association.
“Intel necesita alcanzar a TSMC en términos de capacidades de manufactura. Al final del día, lo que sea que desarrolle Nvidia aún tiene que ir a TSMC o, con suerte en el futuro, a Samsung Foundry”.

