BOGOTÁ.— España y Colombia decidieron profundizar su alianza energética con la extensión por tres años del Memorando de Entendimiento (MdE) sobre transición energética justa y descarbonización, que ahora tendrá vigencia hasta 2029.
El acuerdo fue firmado por la vicepresidenta tercera del Gobierno español, Sara Aagesen, y el ministro de Minas y Energía colombiano, Edwin Palma, en el marco de la Primera Conferencia Internacional para la Transición Más Allá de los Combustibles Fósiles, realizada en Santa Marta.
La renovación consolida una cooperación bilateral iniciada en mayo de 2023 y se inscribe en un contexto global atravesado por la presión por acelerar la neutralidad climática y reducir emisiones. En ese marco, ambos países buscan reforzar su coordinación en políticas energéticas sostenibles, con foco en la descarbonización del sistema.
El memorando mantiene como eje central el desarrollo de energías renovables y la promoción de un modelo energético más limpio, pero amplía su alcance hacia áreas complementarias. Entre ellas se destacan la movilidad sostenible, el almacenamiento energético y las estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático.
A su vez, incorpora con mayor peso el concepto de transición justa, orientado a equilibrar el impacto social del cambio de matriz energética.
En términos operativos, el acuerdo prevé el intercambio de información y conocimiento técnico, la promoción de proyectos de investigación conjunta y el fortalecimiento de capacidades institucionales. También contempla la movilización de financiamiento para iniciativas vinculadas a energías limpias y la organización de instancias internacionales para compartir avances.
La prórroga no introduce cambios estructurales en el esquema original: se mantienen las condiciones de implementación, los criterios de propiedad intelectual, las cláusulas de confidencialidad y los mecanismos de resolución de conflictos. En la práctica, se trata de una extensión del marco vigente, pero con mayor impulso político en un escenario de creciente urgencia climática.
Con este movimiento, España y Colombia se posicionan como socios estratégicos en la transición energética global, alineando su agenda bilateral con el objetivo de alcanzar la neutralidad de emisiones hacia 2050.

