TAIPÉI, — Taiwán no tolerará los intentos de China por generar una falsa impresión de jurisdicción sobre sus aguas territoriales, advirtió la guardia costera de la isla, al tiempo que prometió «expulsar» a cualquier infractor luego de que Pekín concluyera un patrullaje frente a sus costas orientales.
China, que reclama a la isla de gobierno democrático como parte de su propio territorio, reaccionó con molestia el mes pasado tras el anuncio de Japón y Filipinas sobre el inicio de conversaciones formales para delimitar sus fronteras marítimas, al considerar que dichas negociaciones involucran aguas cercanas a Taiwán.
El sábado por la noche, medios estatales chinos informaron sobre el despliegue de embarcaciones para ejecutar una «operación especial de aplicación de la ley de tráfico marítimo» e inspeccionar buques en aguas al este de Taiwán, en respuesta al anuncio de Tokio y Manila.
Posteriormente, el miércoles por la noche, la prensa estatal china reportó el fin del patrullaje, asegurando que se habían «inspeccionado 198 embarcaciones de paso, rectificado infracciones en tres de ellas», realizado un levantamiento hidrográfico y patrullado zonas donde se ubican cables submarinos.
La guardia costera de Taiwán rechazó que Pekín tenga jurisdicción en la zona y aseguró que, ante la aparición de buques chinos, las unidades taiwanesas procederán a «alejarlos con firmeza para mantener la libertad y seguridad de la navegación».
«La soberanía marítima de nuestra nación no puede ser vulnerada», dictó el cuerpo de seguridad en un comunicado. «Cualquier país que intente ejercer jurisdicción será expulsado sin excepción».
Medios estatales chinos difundieron un mapa básico sobre las operaciones de su flota, en el cual se mostraban flechas que rodeaban el territorio de Taiwán.
Por su parte, las autoridades taiwanesas denunciaron esta semana que tres buques mercantes que transitaban por el área fueron «acosados» por la guardia costera china, cuyos efectivos les exigieron información sobre su origen y destino bajo el argumento de ejercer jurisdicción.
El portavoz de la Guardia Costera de Taiwán, Hsieh Ching-chin, detalló este jueves ante la prensa que algunas de esas embarcaciones civiles respondieron a los requerimientos chinos aportando datos como su próximo puerto de escala.
China «no posee ningún derecho soberano en las aguas al este de Taiwán», enfatizó Hsieh.
«Nuestra Administración de la Guardia Costera, sin importar la nacionalidad, expulsará de forma irrestricta a cualquier navío involucrado en actos de imposición de jurisdicción, con el fin de defender nuestra soberanía», puntualizó.
En un incidente separado, la guardia costera de Taiwán informó que dos buques del gobierno chino incursionaron este jueves durante 15 minutos en aguas restringidas cerca de Itu Aba, en el mar de la China Meridional, aproximándose a 2.1 millas náuticas de la isla bajo control taiwanés.
Las embarcaciones chinas se retiraron tras recibir advertencias de los patrulleros taiwanesas, según el reporte oficial.
La Oficina de Asuntos de Taiwán de China no emitió comentarios de inmediato sobre este suceso. Históricamente, las fuerzas de Pekín habían evitado interferir en la zona de Itu Aba.
China desconoce la soberanía de Taiwán y mantiene operaciones casi diarias de buques de guerra y aviones militares alrededor de la isla. El gobierno de Taipéi sostiene que solo los ciudadanos de la isla pueden decidir su futuro, mientras que el presidente Lai Ching-te ha reiterado ofertas de diálogo que Pekín rechaza tras calificarlo de «separatista».

