RIAD.— Arabia Saudita prevé quemar más petróleo crudo para generar electricidad este verano que el año pasado, impulsada por el aumento de la producción tras la flexibilización de las restricciones de oferta por parte de la OPEP+ y por el encarecimiento del fuel oil, según analistas y fuentes del mercado.
Al utilizar más crudo en lugar de exportarlo, el principal productor de la OPEP podría mitigar parte de las preocupaciones sobre una sobreoferta global, luego de que la OPEP+ —que incluye a la Organización de Países Exportadores de Petróleo y aliados como Rusia— acordara aumentar la producción en casi un millón de barriles diarios (bpd) entre abril y junio.
La consultora Wood Mackenzie estima que Arabia Saudita consumirá entre 465.000 y 470.000 bpd de crudo para generación eléctrica este año, un incremento de entre 10.000 y 15.000 bpd respecto a 2024. Varios operadores del mercado también anticipan un aumento. Por su parte, FGE proyecta un rango de entre 423.000 y 428.000 bpd, en línea o algo superior al del año anterior.
En Medio Oriente es habitual quemar crudo y fuel oil con alto contenido de azufre (HSFO) entre junio y agosto, cuando la demanda de aire acondicionado se dispara. Aunque los analistas han recortado sus previsiones de precios del petróleo tras la decisión de la OPEP+ de acelerar el aumento de la oferta, las ganancias de las refinerías por producir HSFO a partir de crudo de Dubái alcanzaron un récord de 4,45 dólares por barril.
“Los precios más bajos del crudo y el alza en las utilidades del HSFO podrían trasladar parte de la demanda de generación eléctrica desde el fuel oil hacia el crudo”, señaló Priti Mehta, analista senior de refinación y petróleo a corto plazo en Wood Mackenzie.
El Ministerio de Energía saudita y Saudi Aramco no respondieron a solicitudes de comentarios. Según datos de la OPEP, la cuota de producción de Arabia Saudita para junio se sitúa en 9,367 millones de bpd, frente a los 9,034 millones de abril.
“Arabia Saudita podría tener incentivos para producir más crudo sin necesidad de exportarlo, y quemarlo para generación eléctrica es una buena opción en ese contexto”, sostuvo David Wech, economista jefe de la firma de análisis Vortexa.
Mientras tanto, los elevados precios del fuel oil probablemente limitarán su consumo para generación en el país este año, y las importaciones desde Rusia difícilmente superen el récord del año pasado, según analistas y fuentes comerciales.
Desde 2023, el reino ha incrementado sus importaciones de fuel oil ruso con descuento para cubrir la demanda del verano, luego de la caída de los precios de los barriles rusos tras la invasión a Ucrania.
Arabia Saudita genera principalmente electricidad a partir de gas natural, seguido del petróleo, y con una contribución marginal de las energías renovables.
No obstante, el país ha lanzado proyectos de renovables y firmado acuerdos para expandir su red de gas y aumentar la producción en el yacimiento de gas de Jafurah.
“Los aumentos adicionales en el uso de líquidos para 2025 serán limitados debido a la entrada en operación de aproximadamente 6 gigavatios de plantas de energía renovable y al inicio de las operaciones del yacimiento de gas de esquisto Jafurah a finales de año”, explicó Mehta, de Wood Mackenzie.
La consultora Rystad Energy prevé que Arabia Saudita reduzca el uso de crudo y utilice más gas para generación eléctrica de cara a 2030.

