BUENOS AIRES.— Argentina espera algo de asistencia bajo la forma de financiamiento acelerado por parte de organismos internacionales, aunque está muy lejos del impulso sustancial insinuado por Estados Unidos para revertir la fuerte caída del peso.
El Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo anunciaron el martes que liberarían fondos ya comprometidos con Argentina, o que los enviarían con mayor rapidez, de modo que el presidente Javier Milei pudiera utilizarlos antes.
Según consigna este miércoles la agencia Bloomberg, el apoyo prometido por ambos organismos se conoció después de la declaración del lunes del secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien aseguró que Estados Unidos haría “lo que fuera necesario” para ayudar a su aliado sudamericano, incluidos préstamos.
Washington podría estar apostando a que su compromiso público con Argentina es lo que más necesita su aliado para estabilizar el peso. Si funciona, Milei no tendría que gastar valiosas reservas para intervenir en el mercado cambiario.
“En esencia, las mejores intervenciones son aquellas que nunca llegan a concretarse, sino que se mantienen en el plano verbal”, escribió Robin Brooks, investigador senior del Brookings Institution, con sede en Washington, en un posteo en X. “Si Estados Unidos da la señal de un respaldo a Argentina, puede que nunca tenga que actuar en los hechos. Ese podría ser el plan, y tal vez funcione en el corto plazo”.
Pero el corto plazo podría no ser suficiente. Milei enfrenta unas elecciones legislativas de medio término cruciales el 26 de octubre. Necesita un desempeño sólido para mejorar la posición de su coalición en el Congreso y poder seguir implementando sus reformas económicas.
El martes, el presidente Donald Trump ofreció su apoyo sentado junto a Milei en los márgenes de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Aunque el mandatario estadounidense agregó que no creía que el gobierno argentino necesitara un “rescate”.
Ni Trump ni Bessent han detallado si habrá más ayuda en camino, dejando abierta la duda de si las medidas del Banco Mundial y el BID alcanzarán para calmar a los mercados.
El peso repuntó casi un 4% el martes, tras una fuerte caída la semana pasada en medio de los temores de que Milei estuviera perdiendo tracción con su plan de estabilización económica.
La semana pasada, el líder libertario no logró mantener al peso dentro de la banda cambiaria fijada como parte del préstamo de u$s 20.000 millones que Argentina obtuvo del Fondo Monetario Internacional a comienzos de este año.
El desplome repentino del peso encendió las alarmas entre los argentinos, habituados a sufrir crisis cambiarias de manera recurrente.
Desde que el partido de Milei sufrió una dura derrota en una elección local clave hace dos semanas, el valor del peso frente al dólar estadounidense ha caído en prácticamente todas las ruedas, obligando a las autoridades locales a volcar hasta u$s 700 millones en el mercado cambiario para evitar una devaluación dolorosa.
Un peso fuerte siempre fue parte del plan de rescate de Milei, junto con un fuerte recorte del gasto público, para controlar la inflación desbordada y estabilizar la segunda mayor economía de Sudamérica.

