BRUSELAS.- Con el fin de prevenir secuelas ante un posible accidente nuclear, Bélgica comenzó a repartir pastillas de yodo de forma gratuita. Dicha acción es parte de un nuevo plan de seguridad nuclear que el gobierno puso en marcha, el cual establece que todas las personas que viven a menos de 100 kilómetros de cualquier planta nuclear tengan acceso a estas píldoras y planean extenderlo a todo el país.
Hace dos años que este sistema rige pero solo podían acceder quienes vivían en un radio de 20 kilómetros respecto a ese tipo de instalaciones y las personas en grupos de riesgo. A partir de hoy, cualquier farmacia belga proveerá de pastillas a aquellos que lo soliciten. Si bien todas las personas tendrán acceso, se recomienda que las consuman sólo niños, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, o profesores de escuelas y empleados de guarderías.
El medicamento actúa sobre la tiroides evitando que ésta absorba el yodo radiactivo que liberan los escapes nucleares y así previene el desarrollo de cáncer.
El motivo clave por el que Bélgica impuso esta medida fue por las constantes amenazas terroristas contra sus centrales nucleares, luego de los atentados en marzo de 2016 y ahora decidieron extenderlo ya que investigaciones realizadas por autoridades belgas arrojaron que el sector terrorista del Estado Islámico planeaba un nuevo ataque en plantas nucleares.