WASHINGTON.- A través de una llamada telefónica este viernes, el presidente de Estados Unidos urgió a su homólogo ruso a “tomar medidas” contra los ciberdelincuentes que actúan en su país y que Washington se reserva el derecho de “defender a su gente”.
Putin, en cambio, aseguró que no ha recibido una solicitud en ese sentido por parte de las autoridades estadounidenses.
Estados Unidos y Rusia están atravesando por un período político de múltiples tensiones.
Las declaraciones de Biden fueron hechas después del ciberataque masivo que en diciembre de 2020 golpeó las más altas esferas del Gobierno de EEUU: los departamentos de Estado, del Tesoro, de Comercio, de Seguridad Nacional y la Agencia Nuclear.
La Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad atribuyó ese hackeo a presuntos piratas informáticos rusos. Un riesgo “grave” para el Gobierno federal, pues comprometió “infraestructuras cruciales” en el país y que será difícil eliminar, indicó en ese momento un documento de la entidad gubernamental.
Además, más reciente, un nuevo ataque de ransomware, ligado al grupo REvil con sede en Rusia, causó una interrupción generalizada el fin de semana pasado, afectado a hasta 1.500 empresas en territorio estadounidense.
“Lo deje muy claro que Estados Unidos espera que cuando una operación de ransomware provenga de su suelo, aunque no esté patrocinada por el Estado ruso, esperamos que actúen si les damos suficiente información para actuar sobre quién es”, indicó el mandatario demócrata en declaraciones posteriores a la prensa.
Cuando la prensa le preguntó si habría consecuencias, respondió: “Sí.”. Según un comunicado del despacho de Biden, el presidente no descartó atacar los servidores que usaron los piratas.
Ransomware es un tipo de software malicioso que los piratas informáticos utilizan para retener datos a cambio de pagos.
Los hackers lo han utilizado para paralizar miles de organizaciones y empresas en todo el mundo, desencadenando una serie de crisis cada vez más notorias.
La llamada de este viernes subrayó hasta qué punto la amenaza del denominado ransomware de las bandas de hackers criminales se convirtió en un desafío prioritario para la seguridad nacional de Estados Unidos.
También sugiere que las advertencias anteriores al Kremlin no habrían logrado frenar una actividad criminal desde suelo ruso dirigida a empresas de todo el mundo.
Biden agregó que se había programado una reunión conjunta para el próximo 16 de julio. “Creo que vamos a obtener cooperación”.