FINANZAS.— Bitcoin cayó a su nivel más bajo desde la liquidación del viernes pasado, marcando una fuerte divergencia respecto de las acciones asiáticas, que treparon a nuevos máximos históricos, y dejando en evidencia la falta de confianza de los inversores en una recuperación sostenida.
La mayor criptomoneda llegó a retroceder hasta un 2,8% durante la sesión asiática del miércoles, hasta u$s 66.664. Ether, el segundo mayor activo digital, cayó 3,5% y tocó un mínimo intradiario de u$s 1.938.
Las bajas se produjeron pese a que el MSCI Asia Pacific Index avanzó 1,5% hasta un máximo histórico, ampliando su mejor desempeño en lo que va del año frente a los mercados de EE.UU. y Europa. Un índice de acciones de mercados emergentes también alcanzó un récord. El dólar, en paralelo, retrocedía.
Las renovadas expectativas de recortes de tasas en EE.UU. no están impulsando a los activos digitales, donde el bajo volumen de operaciones refleja el clima adverso que domina al sector desde octubre. Si bien grandes inversores en Bitcoin han comenzado a comprar nuevamente, la incapacidad del token para atraer demanda más amplia lo deja expuesto a nuevas caídas.
“La aceleración de la caída hacia los u$s 60.000 sin picos correspondientes de volumen sugiere libros de órdenes poco profundos y falta de convicción compradora en niveles intermedios”, escribió Laurens Fraussen, analista de Kaiko, en una nota. “Esto genera vulnerabilidad a mayores descensos ante presiones de venta moderadas.”
Bitcoin acaba de recibir un nuevo respaldo por parte de algunos de sus mayores tenedores, aunque el retorno de la demanda sigue siendo lo suficientemente acotado como para generar dudas sobre si se trata de una recuperación genuina o simplemente de control de daños.
Las llamadas “whale wallets” acumularon alrededor de 53.000 monedas en la última semana, su mayor ola de compras desde noviembre, tras varias semanas de fuertes ventas. Ese tipo de adquisiciones ayudó a estabilizar los precios después de una caída pronunciada, incluso cuando la mayoría de los demás inversores permanecieron al margen.
Datos de la firma de análisis del sector Glassnode muestran que las billeteras que poseen más de 1.000 Bitcoin añadieron más de u$s 4.000 millones en el token durante ese período, interrumpiendo meses de desinversión que han dejado a Bitcoin aproximadamente un 40% por debajo de su máximo de octubre.

